Las 2am saben a leche con chocolate mal preparada
y al insomnio mejor llevado de cuando tenía 23 años
con algo parecido al rumbo y un tren vacío esperando en 3 horas
para llevarme lejos donde nadie más permanecía -ni permanece-
excepto yo.
Publicar un comentario
No hay comentarios:
Publicar un comentario