jueves, 31 de agosto de 2023

365 (44) 2018

As I keep seeing into the darkness, some shapes and figures appear, some of them what you expect; rails, broken lights, not the train, the train is not coming...

Some of them are not as familiar, a moving blob, as big as a child but certainly not as cute, certainly faster than one.

My feet find themselves running, my body falls more than once, with the hands I push forward and try to get a rock at the same time.

The light from the opposite train gives the blob a far more discernible aspect and it is certainly not nice.

My rock finds it but it barely slows it down if at all, I run towards the desert station, the green neon light a beacon of hope if I’ve ever seen one.

I jump over the rails, the blob comes, electricity hits, I have some time to push myself into the corridor, to keep running past the stairs...it is a big station, the light flickers, in the best case scenario this is gonna be a long night.

Sirena (2019)

El la miraba desde la orilla, agitaba tímidamente las aguas del lago con la punta de sus pies.

Aquello ella lo tomaba por caricia.

Ella le cantaba apenas asomando el rostro y el cuello en la superficie, lo arrullaba hasta que se quedaba dormido entre las hierbas costeras, ahí donde quedaba a su alcance para atraparlo, apresarlo entre sus poderosos brazos y hundirlo, arrastrar el cuerpo sin vida lejos, al mar.

Pero no lo hacía.

El contaba en vez de cantar, ella tenía ritmo sin palabras y él versos sin ritmo. Se acompañaban lejos de las tormentas y lejos de las batallas.

De vez en vez sus discordes voces se hallaban afines, en tal sincronía se besaban sus ecos donde ellos no podían, en un rincón entre suelo y lago, entre mar y cielo.

Artemisa insensata como era se compadecía cuando sus encuentros iluminaba, Apolo orgulloso cierta envidia generaba;

¡Era una ninfa tan menor! ¡Que mortal tan simple, de poca estirpe aún si gallardo semblante!

Y aún así era amor lo que contaban -cantaban-.

If angels were Sirens (2010)

She saw an angel

“A Dark haired angel“ The shadows said

But perhaps it has the head on fire...

And the eyes burning.

All the rest ice burning beneath that face.

She tried at praying

Not kneeling but proudly standing in both her feet

Yet wept a little, acid-tasting tears

She saw a being she wasn't supposed to see

And in front of the pale androgenous body

The light cutting sword she saw as well

She doubted “Demon?“

But how could that be?

With oh such beauty

Heart-aching beauty

Eye bleeding beauty

Soul-tearing presence.

She was where she shall not be

And so was the angel.

It started raining, and the rain was the only thing supposed to happen.

The cold wings opened, the etereal being dissapeared.

She stood her ground, feet not moving at all.

The rain kept falling the whole night.

miércoles, 30 de agosto de 2023

365 (42) 2018

Un cierto cansancio me invade y una cierta enfermedad, el cansancio hasta se me figura alegre, la enfermedad la tomo cual una parte de mi que podrá descansarme al final.


Los lamentos antiguos me parecen preciosos, los modernos y propios carentes en parte.

Si estos números contaran mis aventuras, muchas tendría por contar.

Pero ese no es del todo su proposito y el día de mañana debiera haber un nuevo texto, sin mucho sentido sobre noches lluviosas que se siguen las unas a las otras.

A bust not of Pallas (2019)

An innocent statue sits in front of me, by myself chosen and arranged.

If it doesn’t tell a tale of sorrow it tells a tale of probable failure, one of many

Even if that fate awaits not for my anecdotes all.


The statue is not of a goddess -not that one at least, for there are many

Yet their tales belong not within these virtual strokes-

And no answer comes, either from within or from a feathered fiend posed above.


Feats of such a span I should not pretend

To write like this or the quest of the figure standing still, still so close.


This is not a poem of a passed path and a past phantasm with their phantom pain.

Those exist, like those silhouttes all others but their sins we keep away.


This is what never was and is not and likely happen won’t.

There is stupidity inside this very hope, that even if it shouldn’t

That it won’t be is not yet -I think- written on a stone.


Rather around here they still float

-stubbornly refusing to die as they should-

the chances and hopes and flairs that it could, even if fleeting, even if once

surrounding me as these electric, mechanical, imperfect letter strokes.


This heart of mine keeps beating and within

even if not the right ammount of hope


Some -for this tale and some for others that time still could bring

With their own silhouettes and their own cadence-

Prevails.


The lament’s presence

stays as well.


As the sun hits it’s peak

The day comes and once more away I walk

Out of here and these shadows I casted myself

Physically I move.


But a part of them travels with me,

to dark tunnels and narrow corridors

and small classrooms,

where the alumni role no longer I play.

domingo, 27 de agosto de 2023

Sobre Ilion (2010)

Un ensayo que entrego al rato para una clase, lo dejo porque es uno de mis argumentos favoritos.

El inicio de la década pasada se vio marcado en el cine por películas de corte épico, Gladiador vino a ampliar una tradición histórica, mientras que el proyecto masivo del Señor de los Anillos atrajo la atención de todo tipo de publico; este es el panorama en que Troya se estrena en Mayo del 2004. Con criticas que tienden mas hacia lo negativo y ninguna necesidad de secuelas, Troya se vuelve de cierto modo la antítesis del mundo del Señor de los Anillos.

El cine se ha nutrido de las filas de literatura desde sus inicios, las grandes historias de novelas de diversos estilos narrativos siempre han sido objeto de adaptaciones, que aclaremos desde ahora rara vez logran hacer justicia a sus orígenes. Las leyendas griegas una y otra vez han recibido este tratamiento, y la mas grande de estas sirve de sustento para Troya; pero marquemos aquí un factor importante, Troya no es una adaptación de la Iliada, su mayor crimen a ojos de la critica y también su mayor cualidad.

Para tratar de entender esto te pregunto ¿Donde empieza y termina el poema Homérico? ¿No es acaso una fracción de la película que no incluye el desenlace de la ciudad? Troya es un ente con sus propios temas colocado en una leyenda ampliamente difundida en occidente.

La expulsión de los Dioses como elementos activos en el sitio de la ciudad de Ilion enfurece con justa razón a aquel espectador que buscaba una translación aceptable del poema a la pantalla, Troya se desarrolla para un mundo que ha dejado hace tiempo ya de creer en los dioses, sus personajes centrales adquieren profundidad cuestionando la labor de lo divino en sus acciones.

Wolfgang Petersen el director no detiene aquí su arriesgada visión, puesto que no pinta una raya divisoria entre lo bueno y lo malo, sino que deja el lienzo en gris, donde cada bando sufre de sus propios errores, y los villanos se encuentran en ambos lados...aunque curiosamente el mas identificable villano comanda a los siempre heroicos (Y herederos de una parte importante de la tradición occidental) griegos.

En la visión de Petersen; Troya cae por estar inclinada al fanatismo religioso y los griegos triunfan por su aptitud para adaptarse. Aquiles no perece por una herida en el talón, pero es allí donde nace la leyenda.

¿Porque perdonar esas libertades en Troya? Precisamente porque no se llama La Iliada, y porque su objetivo es retratar a los héroes de leyenda como personas primero, personas que con su capacidad de elegir alcanzan el estatuto de mitos, y sobretodo porque estos cambios son sin lugar a dudas intencionados, Petersen entiende que no puede adaptar el poema, porque esta cimentado en nuestra imaginación colectiva, porque es hasta cierto punto caótico para trasladarle a la pantalla (Tendría que remontarse al banquete, a la manzana de Eris, al porque de las acciones de cada Dios) y en todo esto se perdería la historia de mortales falibles pero ejemplares; para poder tomar versos y otorgarles un significado nuevo el director claramente comprende el texto de donde los extrae, y es esto precisamente lo que hace a Troya la antítesis del Señor de los Anillos; pues entrega temas propios desviando el relato, y no intenta seguir el relato sin lograr al final entregar el mismo tema de este. Petersen quiere decir algo a través de su Aquiles y su Hector, y Jackson se apropia de un Faramir que sufre del mismo conflicto con su hermano y padre pero que no refuerza su carácter por ello. Petersen utiliza las últimas palabras del poema en un entorno diferente para su propio mensaje y Jackson se esfuerza en cerrar su trilogia de igual modo que en el libro sin entender que con los cortes que ha hecho este final ha quedado desprovisto del significado original.

A Note 2020

Nunca volvemos realmente, aunque andemos por las mismas calles, los ecos de los recuerdos son pocos y chocan de frente contra cambios inconcebibles.

De pronto los años pesan sobre las mismas calles y sobre las macetas que han desaparecido y las fantasmales murallas.

Es a través de esas modificaciones externas que podemos quizá reflexionar sobre nuestras propias manos.

¿Estará ya nuestro mejor gol atrás de nosotros? Las luces de la cancha adecuada, los dolores del partido extenuante serán ya un momento fijo en nuestros recuerdos.

¿Qué aventura queda delante? ¿Qué triunfos sino los goles? ¿Qué rostros aún desconocidos...?

¿Cuál ha sido el precio de todo esto...y acaso habrá válido la pena?

Nunca volvemos realmente, las calles se quedan atrás de nosotros y rara vez pensamos adecuadamente en la última ocasión en que las visitamos y como los árboles se quedan ahí haciendo guardia sobre un mundo condenado a desaparecer.

Y este sitio cambiado no nos pertenece ya, pero tampoco conocemos a nadie a quien le pertenezca en nuestro lugar, se siente desperdiciado en ese sentido.

jueves, 17 de agosto de 2023

Haunting (2010)

So I may die a good death, or what you consider a better death, I may even survive since I came all the way down It is not out of sight for me to survive.

There are chances within the choice of leaving, promises of living in a good way, or a bad one for that matter.

But if I were to fail this hunting this task that belongs to me, and only me. Then the regrets could haunt me like ghosts, perhaps even the spirits of the noble men laying around could come to torment my everyday; because a liar cannot be forgiven.

If that whole village of mine were to dissapear, my name would be forgotten and I would become one of them, even if my corpse does not lays among them.

This is why I am to stay, and I am going to hurt you bad, because if this is my end, It will be the end of my choice! For it is me the one walking my steps, not you, it will never be you and I will never fall back even if such means to fall just like that.

Then the steel sounds, and the fire wips, the Shield gets shattered; the memories broken at the same time, the steel cuts trough fire, and the fire hurts the skin.

The green armor feels the pain, but not the bearer.

There is little light, one can only see shadows, as the colossus fights the mortal.

Who can be the hero in such situation, if the battle itself is a mere facade.

The wolves keep attacking the village far away from that place.

And Immerick the archer, old as the oaks of Numbrag kills them swiftly.

And Eleanor his grandnephew stands at his side with a wooden spear.

There are so many different battles, each and everyone important.

All of them a spell of victory that may never come.

365 (29) -2019-

Yo soy lo que soy, sin saber muy bien todos los alcances y detalles de ello.

Conozco algunas de las arrugas que se forman en mis manos pero no se si recuerdo sus causas por ejemplo.

Yo se lo que se y Dios sabe lo que se y nadie más; siendo Dios un conjunto de probabilidades y honestamente de caos cuyo proposito a veces nos resulta comprensible y natural y a veces no...todo eso no es mucho decir.

Quizá los algoritmos de la red sepan también, aunque con lo mucho que confunden mis posturas políticas no se que sabe y que no, definitivamente sabe que música me gusta pero poco más que eso.

miércoles, 16 de agosto de 2023

365 (28) -2018-

For some reason the books that get in my hands end up pretty ragged, might be because I am nowadays a slow reader more days than not, at any rate, I have a book and a lot of sleep and a train, not that I have a train but rather I am in a train, gotta get to work early this day.

Sand in my eyes and shades of tanks still forming within my mind, ended up enjoying the heck out of that game, that guy doesn’t speak to me a lot but it looks like he knows me quite well.

Not that I am a hard guy to read, I’m pretty transparent, you should all know this, nonetheless I don’t know how many of you could offer me a game that I end up enjoying that much.

It’s getting harder though.

Anyway, I’m going to work and the train moves blissfully fast. Reading tends to do that for unless it goes awfully slow you just don’t realize if it’s going real fast or moderately fast.

There’s a big line for the bus after the train but it’s still doable and better than walking.

When I get to my goal I am surprised to see I’m not the first one to arrive, long purple hair and leather jacket make for an unmistakeable character, almost one I would design myself in an RPG, but that’s not the case, this is reality where I screw up my camera more often than not, not fiction where I get to repeat the same battle over and over again to grind points and never let one of my unit soldiers to die on my watch.

I end up only providing an artifact like a NPC, at times we all are right? I wonder but I might know the answer for that and the other similar question (Are we all villains of other people stories from time to time?)

I wonder if you -you who come here later and most certainly not today- can see my imitation game, imitating someone far more skilled than I am of course (What sense there is in doing otherwise?).

martes, 15 de agosto de 2023

The oath. (2010)

“Speak the truth and feel no fear.

Keep the flame alive

A flame of hope not of hate.


Your enemy is not a man but your despair.

Your strenght comes of body as it comes from mind.


The spirit broken in the wall of flesh is already lost


And the broken leg with the inner fire burning still

Is but a mere nuisance to the quest.


The wolves keep coming and the darkness will always  return.

It is for you brave boy that their will not rise.


You are our only wall.

You are our last stand.


Go to the forest and cross the gap of green fire.

Behind such curtain lies what common and lesser men would call hell. 


You will stand hell and kill it's lord.


Such is your task

The hardest task

But you can finish it.

And none other than thou. 


The sage said, and when this words were whispers of the wind...the young man walked away.


Never before important

Never before respected


A man with no name, a smile to the children and a helping hand nothing more.

He was now hope.


Oh why hope has to gather itself in human form? 

No good deed can ever succed of this.


The warrior leaves the village and then the wolves begin to fall slowly from the skies


Dymon (2010)

Young warrior, heir of the sword if not of the blood of those titans in the chants.

May I ask thou something before the battle and the rush and the fire?

What do you think stinks of death the most? The cript with the name of the fallen?

Or the craddle full of infancy mementos?

Which one is the place plenty of ghosts?

The death you smell here is not for the corpses around but for the dreams unfulfilled.

Oh how many men and their names were taken into oblivion.

The tears of your kin could not save their disintered fate.


And you are soon to become one of them. 


So listen to my council and run.

Run and cry as if there was a way out.

Pray your gods shout for help that will not come.

Cross the forest of neddled trees.

Walk trough the abiss of dead rocks.

Try as if you were to survive

To pass the gap of green fire. 

If you leave you burn but if you stay you will die.

A death worse than fire.


“Oh what death could be worse than fire?“ The young warrior thought for himself.

-A death of demon which tears your very soul apart.-Said the Dymon

Certain of the question now laying behind the eyes of his guest. 

domingo, 13 de agosto de 2023

El dibujante. (2010)

El hombre pinto grandes cosas, pequeñas grandes cosas, algun edificio, algun monumento y plantas tambien.

Lo que no habra dibujado y nunca encontraremos.

El hombre cambio la historia, se volvío villano, chiste y burla, pero mirando sus dibujos en papel amarilleando me cuesta creer.

Hallar en el algo mas que una figura movida por el dolor el momento inadecuado y la voluntad mas ferrea.

Tiendo a ver mas en los villanos (Porque no?) que en los heroes, en aquellas tristes marionetas del destino que quedan relegadas para siempre.

Y para el mayor villano de la historia no retiro mi tendencia. 


Aqui pasara un Tren (2011)

Era una tarde de miércoles en septiembre, el sol a las tres le pegaba fuerte a un pequeño puente peatonal muy por encima de un ruidoso caudal de autos mas no muy por debajo de los cables de electricidad, caminando por el iban dos jóvenes, uno de ellos tuvo que agacharse para evitar el cableado; su voz se perdía entre los ruidos de ciudad para todos excepto ellos.

-…mas vale…en vano…quedo mal.-Decía el primero.

-Parecía mas…pero no creo…quince ni siquiera dieciséis.-Le contesto su acompañante.

Cruzando en la dirección contraria paso un chico uniformado, por poco mas joven que el alto en aquel inusual par; llevaba el uniforme impecable, pero el rostro perdido, los ojos ciegos al sol en otoño y los oídos incapaces de percibir a la abrumadora ciudad circulando.

Un minuto después ya sin jóvenes en el puente un señor de unos treinta años miro pasar a una chica apresurada con el mismo uniforme, con cabellos de esos que acaricia el viento y angustia en los ojos.

El nombre de la chica no era Andrea, recién había cumplido catorce años y cursaba el tercer grado de secundaria no muy lejos del puente, la enorme avenida, la guarida con un dragón o la panadería frente a las que estaba. Vivía eso sí lejos de allí y me resta asegurar que no andaba camino a casa.

Perseguía al chico cuyo nombre definitivamente no era Andrés, compañero de clases y típico amigo enamorado.

Hace solo un par de horas atrás una hoja perdida había revelado el secreto a voces, y un chico enrojecido al punto de antorcha humana le había confesado su amor primero, ella guardo silencio pálida cual fantasma, demasiado distraída para corresponder, demasiado bondadosa para herirle de lleno en el pecho.

Alguna tregua se armo y los dos se escabulleron aprovechandole, el escapó corriendo en cuanto el timbre los libero de clases y ella permaneció indecisa por un minuto y veinte segundos mirando sin mirar su reloj aguamarina.

Una vez decidida indago con sus amigos hacia donde debía ir, avanzo a prisa sin dejar de mirar las cuadras no tan conocidas aunque solo contemplo unas diez calles de taxis verdes y autos opacos avanzar, diluirse. Bajo la velocidad apenas estuvo cerca la avenida grande y el metro y los centros comerciales y la gente, tanta que la hacía sentir incomoda. Mientras buscaba por donde atravesar, cruzo con un par de chicos que para todo uso ni siquiera estaban hablando español; se quedo mirandoles un momento antes de recordar el porque de su viaje y encaminarse a un puente demasiado estrecho para su gusto.

Del otro lado del puente no le tomo diez minutos encontrar a su conocido amigo, asistente de trabajos y copiador en los exámenes. Estaba tumbado sobre el pasto y el polvo que rodeaban un extraño monumento en que el graffiti se había llevado las pretensiones de escultura moderna.

A ella le parecía anticuado en aquella zona tan urbana.

Para el era como una construcción de tiempos inmemoriales llena de magia y leyendas que le inventaba. Sobra decir que era su refugio.

Y de pronto al abrir los ojos miro algo que no debía estar allí, alguien, con los colores chillantes de su uniforme, y su pesada mochila, alguien que le había seguido muy lejos de la escuela casi frente a la casa a la que nunca había podido (O deseado quien sabe) ir.

Ella dibujo una sonrisa entre su rostro angustiado, y sus ojos se volvieron de cristal sin entender porque razón.

El se sintió avergonzado de que le hallara tumbado en un sitio que los vagos ocupaban la mayor parte del tiempo y que en el mundo real era poco mas que un basurero. Se levanto de inmediato, sacudió el polvo de sus pantalones, se preparo para decirle algo mientras sonreía tanto como podía sin que fuera aterrador.

Pero las palabras no vinieron, solo algunos pasos que los acercaron y alguna voluntad de alejarse un poco de aquel lugar.

Se compraron un helado en una extraña esquina cóncava que se formaba en la pequeña plaza comercial frente a ellos, apenas y abrieron la boca para pedir y pagar cada quien la misma orden.

Un estacionamiento les sirvió de refugio, pero allí tampoco hablaron realmente, los dos miraron a un hombre con un gran paquete cruzar frente a ellos e ir a unos metros a sentarse. Deseaban preguntar que habría en tan extraña bolsa, pero ninguno se animo.

-¿Estas bien?-Pregunto la chica finalmente.

-Eh si.-Respondió y el silencio volvió en aquel extraño oasis entre el ruido.

Los chicos del puente volvieron percibió el ya no tan secreto enamorado y se distrajo en esto.

Los extraños de la avenida aparecieron de nuevo y provocaron conjeturas dispares en la adolescente.

Lo cierto es que su proceder fue menos complejo o interesante que en las mentes de los secundarianos, tras un saludo con el hombre del paquete extraño le compraron algún articulo en pequeñas cajas de plástico con color azul. Mas que eso ya no sabrían porque se empezaron a ver a los ojos desatando una guerra que ninguno de los dos tenía la voluntad de terminar.

Cuando no quedaba helado y el silencio los había desgastado los dos abrieron la boca y pronunciaron un “Mañana“ con particular esmero.

Luego rieron, por un momento el día se borro y recordaron lo buenos que eran para hacerse reir entre ambos y alguna aventura en las plazas comerciales o en la escuela.

-Mañana entonces.-Le dijo ella.

-Mañana podremos hablar con calma.-Contesto el.-Y si quieres podemos venir a las Piedras Perdidas para que te cuente su historia.

De la nada el metro se la llevo y el emprendió el camino a casa.

Por la mañana ella llego puntual a la escuela como siempre pero no él. Enfadada espero desesperando el momento de salir y de nuevo se encamino esta vez sin mirar chicos extraños. Se armo en su mente un reclamo que empezaba con “Creí que me contarías una historia sobre estas piedras extrañas...“ y de algún modo terminaba con “... desconsiderado maldito que creo estar también un poco encariñada contigo“

Se encontró una pequeña veladora y un ramo de flores no muy lejos del anticuado monumento y llevaban por nombre el de un desconsiderado maldito y no tan secreto enamorado. Mañana fue para siempre muy tarde.

Ahogo su llanto, se marcho en silencio se volvió adicta al lugar en furtivo aprecio. Lo miro convertirse poco a poco, primero en una especie de descanso urbano mas bello, luego se desvaneció la tienda de helados, la de celulares, la panadería cambio y la guarida de dragones frente al tranquilo estacionamiento primero brillo y luego fue abandonada.

Finalmente todo fue destruido; el puente y las Piedras Perdidas, el edificio que guardaba la plaza comercial, el río de autos se quedo seco, la gente tuvo que pasar por senderos tan estrechos como antes lo fue el puente. Los cohetes reemplazaron no muy lejos a los dragones pero nada mas fue reemplazado.

-Aquí hubo una torre antigua.-Le gusta contarle a la hija de su hermano.- Custodiada por dragones y hombres voladores, un chico simpatico vivía en ella hasta que los autos y los hombres grises, vagabundos que vinieron un día para no partir por la noche se apropiaron del lugar.

-¿Y el chico?-Le pregunta su sobrina.

-Me estará esperando mañana.-Contesta siempre.

Retrato Furtivo. (2020)

La promesa de lluvia había aguardado sobre nuestras cabezas toda la tarde, no cualquier lluvia sino una gran tormenta, temía terminar cubierto por ella antes de alcanzar mi destino pero ese no fue el caso, llegué caminando tranquilamente, la humedad nos rodeaba pero la lluvia en si aún se negaba.

Metí las manos en los bolsillos y saqué algún billete para entregar al portero, pensé que una moneda tendría más sentido pero las monedas valen muy poco en estos lares y dudo que el valor poético de dejarme entrar a cambio de una pieza plateada y no de plata le bastará al forzudo guardia; le sonreí aunque aquél no hizo lo mismo “Pase y diviértase, es bienvenido” alcanza a decir mecánicamente a mi y a todos los otros, encamino mis pasos dentro del lugar mientras lo hace, una oscuridad distinta empieza a extenderse, el humo de cigarro le da al aire una cierta forma, un cierto cuerpo, las luces neón y los lasers terminan el trabajo atmosférico.

En ese sitio no me entendía y sin embargo estaba ahí, mi búsqueda de algo que había perdido dentro de mi me guiaba, mis pies y mis manos simplemente permitían aquello, pido una botella de cerveza, el amargo sabor ha de golpear mi ya de por si lastimada garganta, por 27 años no había entendido el encanto y seguía sin entenderlo.

La música sube de nivel, no lo hace mesuradamente sino que invade de pronto el lugar y las personas se arrojan al gran espacio central para bailar, hay otros que lo hacían de pie a un lado o incluso sobre sus pequeñas mesas, yo agito la cabeza tratando de seguir aquel ritmo, mis habilidades fueran cuales fuesen no incluían el ritmo.

“¿Qué tienes para mi?” Es probable que haya pronunciado aquello en voz alta pero nadie podría oírlo.

El crescendo es absoluto, una mujer toma el centro de la pista, sus movimientos son hasta eso contenidos, precisos, contenidos, le bastan para alcanzar el centro y formar una especie de momentáneo culto alrededor, ropas normales, cabello castaño, quizá rojizo, es difícil saberlo bajo las cambiantes luces, muchos se acercan y discretamente les da la espalda a uno y a otro, una muralla de cuerpos moviéndose cobra forma rodeándola.

Yo he observado la sombra en una esquina de la pista pero estoy seguro de que ella no lo ha hecho. Hombre alto, sus ropas no son normales, sus movimientos no son contenidos, son salvajes, de modo distinto logran romper la densa barrera, no le da la espalda a nadie, baila con todos, abraza a un hombre en su camino, recorre con sus manos su espalda, en dos pasos lo ha dejado atrás y vuelve sus ojos al centro, hacia aquella chica, esta a punto de llegar a ella, se sabe capaz de hacerlo, cuando finalmente cruza las últimas barreras ella lo ve, pálido bajo las luces violetas del lugar, más alto de lo que le percibía a la distancia, basta un guiño, una media sonrisa y ella lo acepta, los movimientos de él se vuelven contenidos y precisos y los de ella salvajes a un ritmo aterradoramente reciproco, se encuentran a la mitad, el culto a ella se permite ser culto a él, es una gran fotografía, solo tengo el celular a la mano, va a tomar un tiempo, va a estar muy abierta pero decido tomarla de todos modos.

Me aseguró de que el Flash siga apagado, espero el momento en que la luz los golpeé a todos adecuadamente, un pequeño golpe de yema aquí y un terrible e inesperado trueno por allá.

La tormenta ha iniciado al fin.

La luz del relámpago se filtra por todo el lugar, la amenaza del siguiente trueno, procedo a revisar mi foto, nada mal para mis medios, luces y cuerpos, movimientos aquí y allá a veces borrosos pero no en mis protagonistas, los dos se ven claros, congelados en el instante adecuado, incluso un espejo antiguo permite ver sus reflejos contrarios...no, no el de ambos, solo el de ella, a él se le ven las ropas pero no hay manera de distinguirle cuerpo alguno, es extraño.

El golpe del trueno finalmente nos alcanza.

Si uno pusiera atención -mucha atención- podría escuchar la pesada lluvia cayendo sobre nosotros. Yo me desplazo entre los cuerpos tratando de encontrar un angulo adecuado, miro al espejo, el hombre sigue bailando, todos los ojos sobre él, nadie mira su reflejo. Yo sigo sin ver su reflejo ahí en el espejo que amenaza con ser rebasado pronto por el gentío. Mi celular vuelve pronto a mi mano, apenas y me queda un momento, espero que las luces y la multitud me den una última oportunidad, pierdo dos pero el ritmo me favorece, es posible prever la tercera, golpe de dedo, un movimiento inesperado de aquél hombre delgado y ataviado de extraños modos se interpone entre mi telefono y su reflejo; maldigo por lo bajo mientras observo la foto, si, sus ropas se interponen pero no hay cabeza que cubra mi rostro y el celular frente a mis ojos, no está ahí.

Otro relámpago nos ilumina mientras lo observo a él observarme y sonreír. Retrocedo sin pensarlo mucho un paso, luego dos, los cuerpos se arremolinan alrededor mio, no como culto sino como una muralla harto menos permeable que la que hay al centro. Llevo el celular a la bolsa interna de mi chaqueta, peleo contra el mar humano, la música hace mi huida más frenética y desesperada, algunos ojos se voltean hacia mi, soy el único que se aleja en vez de acercarse, las luces violetas toman un tono purpura, una maquina de humo decide apoyar los cigarros.

“Creí que los cigarros no estaban permitidos ya” es el pensamiento que se clava en mi cabeza, lo agradezco en parte sin importar lo tonto que es.

Quita otras imágenes y otras ideas de mi mente, alcanzo a llegar a la barra, mientras el cantinero me mira tomo un billete y lo dejo sobre su barra, no escatimo en una moneda de propina para llegar más rápido a la puerta.

Cierro lo ojos y el baile del hombre sin reflejo me asalta y me asalta también su sonrisa.

El guardia de la entrada sigue dando la bienvenida a todos. El lugar no me resultaba tan acogedor y ahora lo hace aún menos, un trueno golpea y se escucha algún grito, eso creo, podría ser solo la música, podría ser el scratch de un disco.

No me quedaré a averiguarlo. La lluvia golpea incesante aquí afuera, esta helada, ahí va lo que me queda de salud, camino bajo ella, confío en que si mi chamarra no alcanza para salvarme al menos baste para salvar el teléfono, la lluvia ya me ha quitado tanto.

“No dejes que me quite esto también” es lo que balbuceo primero, reconsiderando mis prioridades agrego: “No dejes que me impida huir”.

Las luces amarillas de la ciudad se ven rojizas también acompañadas de las luces traseras de los autos, el ambiente no se siente tan distinto ahí donde la tormenta da un cuerpo distinto al aire del que el humo otorgaba.

La lluvia que cae sobre mi se mira extrañamente rojiza, se aferra a mi piel un poco más de lo que debiera.

365 (25) -2018-

Tu tristeza en mi cabeza cobraba la forma de una canción antigua, de esas que enseñaban el significado de melancolía desde que era pequeño, de esas que en las voces de las madres y las tías y las abuelas sonaban desgastadas en los días en que tropezábamos para aprender a andar y a leer y a trazar.

No es que yo tuviera derecho alguno a darle forma a tu tristeza, había hecho ese tanto y otro más sin merecerlo, quizá me había convertido en un villano desde hace mucho en la historia que no era ni mía ni tuya del todo.

Mi tristeza había tomado forma de las notas escondidas bajo las notas de las canciones que le asignaba a la tuya, saxofones aquí -o lo que yo creía eran saxofones- triángulos y campanillas por allá.

Sobre todas las cosas mi tristeza tenía forma de lluvia, pero también mis alegrías, ese era el tipo de persona que era, allí, bajo esas bellas construcciones barrocas que habías creado tu en mi, bajo la arquitectura moderna que otro había puesto antes, bajo los humildes edificios que resistían en medio de todo que dejaron tres mujeres antes que otros.

Nos fuimos, nos deshicimos en el viento, como los cubitos de realidad de Wanda Maximoff, la analogía estaría incompleta sin eso, penumbras alumbraban las calles húmedas a través de años incontables en que lentamente los finales felices se disolvieron, como azúcar en suave infusión cuyo nombre desconozco, pero cuyo olor llegué a apreciar cual imagen casi clara en un mundo de sombras.

Yo imaginaba las tristezas de cierto modo, no estoy seguro de como eran en realidad, pero en ciertos momentos al menos creo que eran y eso ya bastaba, para las cosas malas, para las cosas buenas.

miércoles, 9 de agosto de 2023

Ramas. (2010)

He de admitir que si en Noviembre 5 el Facebook cae se perdera esta nota y se volvera innecesario el esfuerzo que la permite.

Temo a mi largo brazo por la noche, que se extiende hasta perderse en las sombras y unos metros mas allá muestra un dedo juguetón en forma de pinza, se extiende ya muy lejos de mi control. 

El brazo pierde aqui y alla sus texturas humanas y adquiere las de roble seco o aspero pino, se tuerce floreciendo en el salitre de la pared en las piezas rotas de mis figuras, rama y raiz a la vez florece y devora, se le escapa una tortuga mordiendo, se le suben insectos cuya existencia ni bien sabía.

El terror busca una razón para ser; ahogando mi cuello, me defiendo sin estirar demasiado el brazo izquierdo, no vaya a ser que le siga el ejemplo. 

Se detiene ya apretando, analiza su existencia injusta, se estira y retuerce.

Puede ser que si se hubiese convertido en pesado lingote de oro mayor hubiera sido la fuerza que le dirige, mas consistente.

Pero por la noche las cosas no se detienen a pensar en que cambian y al final el brazo humano de nuevo es en tanto carnoso, pálido, extenso. Que era a veces mio y otras tantas monstruoso, abrazo de alguien detras cuyo rostro no invoco.


Ours (2010)

It is ours to burn, oh but burn it with such a flame, such colors, and such passion. It will never burn down the same twice, it will never light the whole room, but it is ours to burn, even if we burn ourselves alongside.

martes, 8 de agosto de 2023

Menta (2019)

Le extendí mis brazos pero los ignoró por completo, su mirada estaba fría y el viento ya no traía sus pálidos cabellos hacia mi.

¿Me faltaban los colores y las luces de su nueva acompañante? ¿Era eso tan grave? ¿Era necesario? Nos ocultábamos mejor en las sombras, nos mezclábamos cual si fuéramos un solo ser primigenio. Yo no necesitaba ser Reina del Inframundo sino solo Reina de él, a veces, por momentos ¿Acaso no miraba en las sombras que rodeaban mis ojos lo mucho que mi pasión por él me consumía? ¿Era yo tan fácil de olvidar para el Señor de los muertos?

De ser así entonces yo no era tan distinta a las almas que penaban a nuestros alrededores, por inferiores que fueran.

Yo la miraba de lejos y juraba que no era más hermosa que yo, solo era diferente, que sus perfumes y aromas solo eran distintos pero el mio aún podía sentirse y era capaz; (cuando concentrado) de apresar su garganta con más fuerza, como yo gustaba de apresar sus labios con los míos y sus poderosas manos entre las mías.

Lo quería tanto, demasiado, como quieren los mortales, como si hubieran pasado por mi Afrodita y todos sus hijos dejándome victima de sus ardores.

El la miraba a ella aunque me tuviera a mi enfrente y eso no podía soportarlo.

Yo la miraba tratando de averiguar el “‘¿Cómo?” y “¿Porqué?” y ella apenas me devolvía una mirada condescendiente, ella era reina y yo esclava -o como si lo fuera- por un mero capricho del destino, pude haber sido yo y debí haber sido yo.

“¡Kore!” le grité buscando ofenderla, llamándola Diosa Menor y no Reina del Inframundo, Virginal Doncella y no Dama de Hades, Ninfa como yo de algunas plantas y no Dueña y Señora.

“Persefone” me contestó suavemente “La que trae la muerte”.

Mire mis dedos torcerse y mi peso ceder ante la ligereza de un cuerpo de hojas, primero sentí como si cayera de rodillas aunque ya no había rodillas para que me azotara sobre ellas, se llevo un poco de mi entre sus manos y Hades camino sobre mi cual yo antes sobre su extenso cuerpo estuve en calma durmiendo, respiro mi aroma y sintió que le traía algún recuerdo, esbozo casi una sonrisa pero quizá no pudo a bien fijar exactamente de quien se acordaba.

“Recuerda mi aroma” Ese es para ti Señor de los muertos mi rezo “Distinguelo de las infinitas flores, yo no te daba color alguno pero si intenso perfume, acaso alguna vez te basto por trono, a mi tus ojos me bastaban por cielo”

Me conformo con desear aquello, sin lengua, sin voz, aún con anhelo.

sábado, 5 de agosto de 2023

Touch (Again) (2020)

Las plantas habían reclamado el planeta, pero no aquella área, ahí quedaban rastros de los creadores, todos los rastros erróneos, todos los colores neon deslavados, pedazos inservibles de muebles y autos, botellas que se negaban a morir y se negarían a hacerlo por muchos años venideros.

Cuando despertó en medio de aquel basurero los sistemas estaban todos averiados, la fecha debía ser re-programada, no había nadie para hacerlo, las particiones de memoria estaban dañadas, imagenes pixeladas aparecían aquí y allá de ciudades cuyo asfalto había sido perforado por distintas plantas a estas alturas.

No tenía porque seguir operando, la lluvia debió haber destruido cualquier capacidad, el sol debería haber fundido los circuitos enteros, pero el más aleatorio emplazamiento de los restos de un auto le había protegido adecuadamente.

¿Si quedaban creadores...sabrían repararlo? La obsolescencia programada había sido descartada años antes de su fabricación. En teoría podía sobrevivir varios cientos de años, era una maravilla moderna, una pieza arqueológica que se movía, que podía hablar algún idioma -¿Hablaría alguien más aquel idioma o se habría muerto como el latín décadas antes de su creación?-

El brazo izquierdo funcionaba suficiente, el derecho tenía problemas, los sensores tactiles parecían haber sufrido en ambos, pero aún podía percibir el calor del metal calentado en aquel basurero y el fresco aire que soplaba alrededor. El aire había cambiado sin los creadores.

¿Se habían ido a conquistar otras estrellas? ¿Habían sucumbido a las peores partes de su naturaleza?

¿Que preguntas se hacían y que historias se contaban cuando no parecía haber nadie que pudiera responderlas o escucharlas?

Que se recuerde por última vez (2019)

Las arenas de Morfeo me devoran enteros los ojos.

Me duelen un poco los brazos, la espalda.

Este pequeño canto debe quedar registrado.

No voy a invocar a musa alguna para ello.

No en esta ocasión.


¿Fue acaso una canción breve?

¿Por el contrario no fue la más larga?

Me contó de cosas que pude ser y no fui, ninguna mala.

Me contó de sueños que debí abrazar con cordura.


Yo le estoy agradecido aunque no lo recordará.

Fue una esperanza más allá de la esperanza.

Pero soy necio en el corazón.


Debí haber acompañado su soledad de otro modo,

No soy brillante en todo momento.

Debí haber sido vigía sin acercarme,

Pero fui suficientemente débil a su imagen

De pie, al centro del perfecto auditorio griego.


Yo no era tan perfecto y no eramos perfectos juntos,

Con todo buenas historias pudieron contarse.

Algunas se contaron y otras quedaron en tinteros cósmicos

Desde los cuales no han de ser vertidas nunca sobre papel de existencia.


Creí que valía ser solo un acompañante porque las partes de mi corazón estaban chuecas y la brújula de éste apuntaba obsesivamente a otro sitio sin despegarse, la mitad de la historia todavía ocurrió de este modo.


De las dos mitades tuve partes favoritas aunque la armonía se rompía en las cumbres de la primera parte.


Quedaba poco pero creí que ese poco sin volver a ser más podía y debía ser salvado, probablemente estaba mal.


Es posible que supiera que ese no era el caso aunque no quisiera admitirlo, que la herida que he provocado es uno de los costos del sendero que he elegido.


Y sin embargo no tengo otra opción que seguir eligiéndolo, incluso si parece extraño porque solo así habría honrado la llaga que primero le provoqué bajo sus transparentes risas y luego me provoqué a mi sabiendo que había lastimado a alguien inocente.


¿Bastarán las últimas palabras apresuradas en una ciudad-lluvia para redimir una historia que no podía ser lo que creímos que sería? ¿Son suficientes alguna vez? Yo no lo creo, pero no podía dejar de decirlas mientras un libro se cierra, con su carga, con su importancia y dolor y no es que se abra otro, pero esto todavía es un salto de fe.


Si digo que ahora hay tres libros cerrados en los estantes estoy mintiendo porque este libro en su forma pura ya se había cerrado antes pero vivíamos en agradables epílogos desprovistos de los dominios de Aphrodite y su descendencia y yo creía que ese tanto estaba bien, quizá esto terminé siendo más absoluto que los otros cuyos apéndices se volvieron capítulos complementarios del gran escrito.


No quiero abrir y cerrar muchos más libros pero aún quiero tener fe en días más adecuados y lugares propicios para alguna otra historia en algún otro momento con protagonista distinta.


Se vale usar esto para decir que esa herida provocada, aunque abierta y conclusiva por motivos erróneos mucho lamento, había un motivo para provocar exactamente la misma marca y quizá por eso todo estaba destinado a marchitarse en lo que era que ya no lo que había sido -aunque para mi no menos valioso, es más incluso de mayor valía porque podía guardarlo con honestidad absoluta y podría haber durado un tiempo-.