viernes, 4 de agosto de 2023

Numeros. (2010)

Ella apareció en la escuela al entrar en preparatoria, el lunes 18 de Agosto del año 2008, había sido un verano agradable; el calor no era excesivo, pero me resultaba molesto quizá por volver a la escuela, quizá porque fuera todo tan igual y a la vez un poco distinto, pudo ser que tuviera que ver con lo dificil que era relacionarme con todas las platicas, todos los eventos que simplemente no me interesaban.

Ella llego tarde aquella primera ocasión lo que nunca mas repetiría, así que yo miraba aburrido por la ventana a ningún lugar cuando escuche sus pasos, busco un lugar al frente, pero cercano al escritorio del profesor.

Sus movimientos eran fríos y no se gastaban en vano, extrajo de su mochila todo lo que necesitaba en un movimiento abrió su cuaderno y empezó a escribir, haciendo alguna especie de calculo por lo que pude deducir, su economía de movimientos me sorprendió primero, sus ojos verdes siguieron, su atención inicial a la clase, y las interrogaciones que le siguieron.

La mañana siguiente procure llegar mas temprano, y conseguir un lugar lejos de la ventana a ningún lugar (Un patiecillo de concreto oscuro donde no era grato pasar los recesos) y sentarme cerca de aquella extraña joven; y ella ya estaba allí.

Rayoneaba números en las últimas paginas de su cuaderno, rayonear pareciera un insulto pues sus anotaciones eran de lo mas cuidadas.

-Ensayando?-Le pregunte.

Me volteo a ver extrañada.-Calculando tiempos para no llegar tarde, pero tampoco estar aquí tan temprano. Los kilometros por hora me quedan claros, los intervalos de semaforos, un poco de trafico en una escuela cercana me generan un poco de ruido, pero empiezo a notar el patrón de descenso. Para cuando termine la semana seguramente llegare a tiempo.

Su respuesta me sorprendio por supuesto, me inquieto mas, le ofrecí un poco de ayuda pues pasaba por la misma escuela, ayudaría a completar sus tablas y eso le agrado.

Así empece a hablarle, tratando de que mi función con los numeros nos acercara y a su modo lo hizo, quisiera contarles, detalle a detalle los pequeños descubrimientos, las aplicaciones que logramos darle los premios que conseguimos a traves del año.

Y como los demás en sus mente simples empezaron a relacionarnos, a llamarnos como pareja, a burlarse de nuestros complejos, pero eso nunca entro en ella. No le parecía racional o necesario.

Ella (incluso mas que yo) consideraba que la competencia era nula en aquel salón, que los compañeros eran una especie de carga triste en nuestros recuerdos, por eso no daba credito a sus palabras aunque tuvieran razón.

Ella no logro figurar lo que estaba frente a sus ojos, y yo no logre demostrarselo, porque la conocía bien, tratamos de una formula para estabilizar un acido en una pequeña granada en nuestro proyecto final, pero yo busque otra formula, un modo de decirle en sus numeros e ideas racionales lo que me hacía sentir, un modo de balancear la reacción que me provocaban los ojos verdes. No era algo que se redujera a adrenalina, y la derivada de sus funciones fisicas tan economicamente precisas eran todo menos numerales y logicas.

Rezarle a Dios no era funcional, en su mundo no había espacio para algo que era ciertamente una función social cohesiva. Cuando la deje de ver un 10 de Junio tres años después me encontre aun incapaz de encontrar la formula, de producir un modo de que leyera mi mente y lo que yo estaba seguro había mas allá de ella.

Sin duda ella tenía algo mas allá de su mente, como yo por ella, pero su amor era a las ideas y no a los hombres, no es que pudiera culparle por ello, Es lo que mas vale la pena admirar.

Desearía que fuera un tanto diferente, hablando de fechas y numeros, encerrado en una oficina haciendo contabilidad para subsistir, redescubro mi odio por las cifras, originado por simples celos que no se han ido de mi como ella.

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