viernes, 29 de septiembre de 2023

Marea (2020)

 Las olas se llevaron tu cuerpo bendito y lo golpearon con su fuerza proveniente de distantes tormentas antes de que entrará en forma la primavera.

Dejaste el frío del invierno en mi cuerpo, apenas menos perceptible que en tus labios amoratados y tus pálidos miembros.

Las olas se llevaron tu voz y tu espíritu pero no el sonido de tu nombre en mis labios (¡Ay me sabe tan dulce, tan amargo!).

A veces otras palabras me suenan a tu nombre, largo, ridículo como era. Nombramos cosas para poder invocarlas, yo con tu nombre solo invoco al mar.

Me acaricia suave los talones -no más- pidiéndome perdón de rodillas, mil perdones que no le pienso otorgar.

A veces lo golpeo, contrasto a su fuerza mis salvajes -suaves- puños, tengo tanta ira, tanta rabia y dolor que siento que podría hacerle daño -si, al mar de incontables olas, profundas insondables brechas- si tuviera un cuerpo mítico que enfrentarle pudiera.

Tengo este cuerpo que a mi me bastaba por templo y a ti por cielo pero nada más.

La locura me dice que debería caminar profundo, buscarle el centro a aquellas olas que alguna vez ame y alguna vez me amaron, pero me niego a entregar mi cuerpo entero como entregaste el tuyo, mentiroso, infiel artero.

lunes, 25 de septiembre de 2023

Intercambio (2011)

Me siguio tu sombra desprevenida, la arranque de ti sin esperarlo, sería que tu sombra miro mas de mi de lo que te permitiste, me siguío enredada entre otras siluetas, faros, muros y bicicletas, me siguió sin yo darme cuenta de que acariciaba fríamente mis pies subía por mis piernas.

La note bailando en mi habitación al suave compas de unas velas, volteo a verme con su rostro sin ojos y me desprendió de mi propia sombra así como de la luz para mis ojos.

Tu sombra no se alimentaba sino de susurros, de los abrazos que recibía a traves de la mia, del amor que le otorgamos entre las aves de la mañana y los nocturnos gatos y yo.

Viviría feliz con ella, que ser devuelta a ti no quiere, pero que puedo hacer sino eso? Te robaste mi corazón en el inesperado intercambio, y no puedo sino amar a tu sombra desde entonces caminando sin el latir constante de mi constante y poco preciso segundero interno que sin embargo marcaba mi tiempo cual ningun otro reloj.

 

miércoles, 20 de septiembre de 2023

No temas a la Oscuridad, abrazala. (2018)

La luna no logra traspasar las ramas del bosque al norte, hay puntos bajo el espeso ramaje en que el aire se vuelve más denso, donde la oscuridad intensa cobra la forma de espinosas ramas y duras rocas, algo se mueve en ese sitio, suave, muy suavecito, sin hacer ruidos, como si fuera parte de esa oscuridad inmóvil y peligrosa. En cierto sentido lo es pero por supuesto respira -creo que todavía lo hace- y camina, trepa, alcanza, se mueve y eso le hace harto más peligrosa.

La otra oscuridad no te puede dañar si eres consciente de ella, si caminas despacio, si mantienes un oído atento, pero aquello si puede.

Antes, cuando la oscuridad en esa parte del bosque era solo eso yo le tenía mucho miedo, me habían leído poesía sobre oscuros bosques y yo la recordaba, lobos, serpientes y otras cosas menos conocidas le habitaban en mi imaginación.

Mis miedos no se hicieron realidad en un oscuro bosque sino en una iluminada mansión, el rojizo fulgor de las velas estaba presente, los rostros extraños me rodearon, me vinieron indecibles dolores y las luces -aunque nunca la del sol que se oculto durante todo mi suplicio- no me abandonaron.

La oscuridad estaba detrás de esos ojos y esas odiosas manos con sus afiladas cuchillas.

Cuando lastimado y asustado volví a la parte más oscura del bosque buscando esconderme me di cuenta que le reconocía ya las sombras, que cierta hojarasca y ciertas ramas lo hacían bastante habitable, que no tendría que mirarme en dolorosos espejos, recordar mi ser mancillado e incompleto...

No tenía que ser yo sino solo abrazar y volverme la oscuridad del bosque.

Y yo me convertí en la parte que respira, la que camina, trepa, tropieza nunca, alcanza, muerde.

Conmigo la oscuridad del bosque se extendió más allá de sus fronteras iniciales.

Le otorgué angelicales motivos a mi infantil miedo y los vestí de mi lastimada carne. Un ángel si, pero no de los del cielo.

lunes, 18 de septiembre de 2023

,.,.,. (2011)

Me siento escaso en el arte para juntar todas las palabras que me rodean, ultrajado por ellas viajando entre mi mente, labios y manos; sin formar la una con la otra la perfecta oración y el adecuado ritmo y momentum.

Y sí no bastase ni toda la construcción ni todas las formas que dentro de mi habitan...Aún así intentaría como el pasto cantarle a los robles imaginar que por improbabilidades físicas es posible crecer a su altura en medio del polvo que ha de abrazarnos a todos. 

Y sí no quedase nadie para entender este reclamo que nada tiene de divino...¿Acaso eso le resta valor? ¿Es menos digna la gesta al momento en que no puede ser cantada? Que opaca la suerte de esos Hector que no se llamaban de tal modo y de aquel numero 308 en las puertas hirvientes. 

Debería quedarnos de igual modo mas de un hombre que vio clavarse una reforma en Wittenberg y de los pastores que miraron pasar de lejos las columnas griegas sobre Asia.

Pero por aquellos que nada contaron no queda nada

Y siento que hoy las letras se me escapan del uso perfecto y domarlas es ejercicio ingrato.

Selfcontained. (2011)

A cruelt angel above and the ill fate of the sword. 

The innocence forever lost...you know how the tale goes.

Always the same forever different.


A brave young boy, or a broken man

And the token of love a girl with oh so much charm.

The light beneath the skin and blue eyes.


A battle of blinding light. 

And the warrior's final try

The unexpected stuff and the changing tide.


And the tears with the blood some short of sacrifice

For the victory comes never too soon never cheaper enough.


Not twice the same...

With what magic art could I resume such a quest

in such few words and let it sound

all the suffering and glorious path


How to make a word speak of wisdom and pryde

If beforehand I know they don't self express.


How to describe a world of images for someone without them. 

Oh mighty muse show me help! Give me strenght!

Despoina (2019)

“Casi prefiero las tormentosas noches, que la lluvia golpee vidrios y tejados arrullándome hacia inquietos sueños, ese es el único tipo de descanso que últimamente obtengo.

He arrumbado en bodegas varias, en el establo, en incontables áticos cada objeto, cada cosa que adornaba este sitio esperando alejar con ello su fantasma de mi mente.

Resulta inútil porque habito siempre detrás de mis parpados y fue desde ahí que obtuvo el cuerpo y la presencia para deambular por pasillos oscuros e interminables que se extienden desde las salas del ala oeste hasta mis recuerdos profundos.

Ha invadido la casa y mi cuerpo por igual en silencio de mortal eficacia, lo mismo se le puede ver -al menos también la servidumbre podía- en las cocinas que en recuerdos de mi infancia a los que no pertenece, su sonrisa es suave, conoce la extrañeza de su invasión, su silencio es profundo, no podemos ganarle la batalla ni construirle muros que no supiese derribar, infiltrar, habitar.

En las noches despejadas se sonríe bajo la luz de la Luna y las estrellas recuerdan su absoluta, infinita distancia, se pasea en nocturnas yeguas que no pertenecen a este sitio ni a ningún otro, su cabello negro se extiende en la oscuridad de los bosques o del cielo mismo.

Es la señora de la vieja casa; mansión que se cae a pedazos a falta de quien por miedo a ella la atienda, por las mañanas yo conservo lo que mejor puedo sus dominios que ya no míos. Espero un regreso que no ocurre, trato de nunca mirar de reojo a sitio alguno porque se que lo habita, en las plazas toma los cuerpos -inferiores todos- de cualquier jinete, de cualquier señora, para mirar en mi dirección con una sonrisa enloquecedora.

No creo que me mire a mi, solo en mi dirección general y una hilera de dientes perfectos se asoma para sonreír al viento y con esa sonrisa basta para que regrese al viejo hogar a construir más corredores, a reparar los existentes, a mantener un reino pequeño para ella entre el mar y los acantilados cual si fuera hija de fértiles campos y feroces mareas por igual.

A veces su sonrisa traspasa la plaza, los pasillos, los profundos bosques, se acerca tanto que entra lastimosamente a través de mis ojos, así es como inicio su invasión después de todo.

No le queda más que tomar de mi y aún así prevalece, fuera de la ventana, reptando a través de los tejados, escondiéndose detrás de las puertas, alimentándose de la desesperación que la esperanza tenue puede provocarme.

A veces prefiero las noches tormentosas pero mucho temo que encontrará un modo de volver la lluvia una canción propia pronto, como la ninfa marina que si desea ser podría, que encontrará un modo de emerger desde la tierra como la olvidada diosa menor que ha olvidado ser, arrebatando incluso la lluvia, incluso los sueños montada en imponente compañera de ocasiones, distante perpetua, despiadada también.

domingo, 10 de septiembre de 2023

No hay regreso (2016)

El ruido de los motores apenas y permite escuchar los gritos, tus gritos, pero los escucho, son suplicas como alguna vez yo suplique-...--- no por lo mismo, quizá ni siquiera a ti.

Pero es el momento, los motores, la consola de mando espera por mi, ese es mi momento y mis pasos no han de andar acompañando tus huellas en los días que empiezan mañana.

La tormenta eléctrica golpea los cielos de este extraño planeta, me espera la noche del espacio, el silencio, te espera gloria quizá, pero gloria que no es para mi.

Te sonrío, vale la pena hacerlo, tu uniforme militar te hace ver tan hermosa como aquel vestido floreado...

Encamino mi ser al hangar, la distancia esta a punto de separar nuestros cuerpos de modo similar a nuestros corazones ahora por siempre lejanos.

Ideas anticuadas de honor por aquí, fervor imperial por allá. No podemos regresar.

Te saludo con firmeza a nadie después de ti.

Tus ojos guardan lagrimas y un poder capaz quizá de destruir planetas...

Mi ingenioso comentario no me hace reír.

La plataforma se hace cargo de alejarme cuando yo ya no puedo, el zumbido me ensordece más que los reactores que permiten el viaje a través de las estrellas, tu voz apagada, lejana, no volveremos a los bosques de las lunas que amamos, ni volvere al suave desierto de tu piel granate.

La velocidad del viaje en el espacio debe bastar para romper las cadenas que siento, las lagrimas cristalizadas en el frío deben borrarme la imagen tuya que aparece cuando cierro los ojos.

La hibernación debe marchitar mi corazón para que cuando lata de nuevo no lo haga por ti.

No he abordado un caza cualquiera, los transbordadores clase 4 no pueden maniobrar, no dan vuelta atrás.

Tampoco yo, tampoco tu que como un cometa cruzo mis cielos y se estrello en otro sitio puesto que no volverá con los ciclos de sol alguno.

No volveré.

Sin T (2014)

Alguna cosa merece contarse en el día soleado que sigue a una semana entera de lluvias.

O quizá muchas cosas, eventos pequeños que no han sido contados.

Una señora cayendo en un frenón del metro y un señor habilmente interceptando la caida.

Un hombre profesional agradecido con el menos profesional de los asistentes por preocuparse por algo distinto al glamour.

Una noche tranquila comiendo pan en familia, pan de proporciones biblícas.

Una de las tardes con agua, obteniendo lectura gratis.

Todo aquello ocurriendo en menos de 24 horas.

Quisiera contar, del modo que les contaba antes, pero algo se ha perdido en el camino y los personajes ya no habitan del todo en estas palabras y los ordenes coquetos y elegantes se han marchado.

Pero he de usar lo que queda por el resto de los días. Y es que es notable las muchas palabras que este facebook ha visto, que aunque mal acentuadas quizá paguen en parte las otras muchas cosas vanas que en otros han invadido.

Tacto (2013)

Yo juro que te sentí con tu suave piel y las lagrimas bajo tus ojos.

Me sofoque cuando corrimos en aquel invierno, ocultandonos por el camino.

Sentí frío al darte mi chamarra extra, jure que iba a enfermar.

Te juro estas cosas con la misma solemnidad que jure que te amaba, ambas me parecían verdades absolutas en su momento y aún ahora al recordarlas, tras tanto tiempo.

Pero te has preguntado cosas, asuntos naturales para los que no tengo respuesta.

Y mis silencios no bastan por supuesto, eso también lo se o más bien dicho lo siento.

Te vi alejarte poco a poco de mi, por el trabajo al principio, porque mis ideas se volvían anticuadas quiza.

Y aunque mi memoria guardaba ya muchas despedidas, no les recordaba tan dolorosas, tan lentas, tan irreversibles -aún cuando verdaderamente lo eran- como la nuestra.

Me refugie en tocar, lenta, torpemente aquella melodía que tanto nos gusto en los días en que los cielos nos eran más benignos.

El amor era mi respuesta, todo lo que tenía para acercarme y acariciar tus mejillas, tus suaves mejillas.

"Pero tu toque es frio" contestabas y mi corazón se helaba en ello.

Mi toque en verdad era frío, ese tanto debo dartelo, pase mis dedos por entre mis brazos, por mis pies y mi espalda y algo estaba definitivamente mal.

Como un engaño bienintencionado que estaba girando poco a poco fuera de todo control.

No había coro de angeles ya bajo la iglesia cuando fui a rezar, solo formas caprichosas que fueron alguna vez un altar.

Santos rotos que se encajaron en mis manos mientras trataba de reconstruir un poco de la antigua gloria de aquel sitio donde juramos amor eterno.

Bajo mi piel había algo extraño, algo que no definitivamente no debía estar allí.

Un toque más profundo repleto de cargas electricas, que permitían una textura más verdadera al mundo a mi alrededor o lo que quedaba de el.

Me sente a llorar con el rostro entre mis manos y provoque descargas pequeñas y dolorosas con el liquido que brotaba de mis ojos.

Arranque la piel que permeaba mi verdadero tacto, la arranque y vine hacia ti, llorando.

Te vi, sentada, triste, sin sospechar nada y no pude, no pude decir lo que venía a...

Escribí veloz una carta, veloz como nunca antes y me fui a vivir no con los ganadores sino con los exiliados.

Cuando no quedaba ya piel sobre mi, entendí que el tacto limitado y falso de la sinteto-piel era suficiente para mi, pero nunca para ti.

Necesitaras algo más que espero que encuentres.


miércoles, 6 de septiembre de 2023

Fuegos 2019

No sabía que ardía con más fuerza; el fuego que Mi Ciudad inmensa alimentaba y ardía allá, aquí pero afuera, o el que a mi alma poco a poco arrinconaba y ardía aquí, por siempre dentro.

A lo lejos escondido bajo cascos incontables -moviéndose continuos cual la peor clase de plaga- Menelao aguardaba, cada grito, cada instante lo acercaba, no quedaba Aquiles que colérico le retará, ni Hektor valiente muralla flexible contra la que se estrellará, ni Paris que con saetas defenderme intentase, entre aquel y yo solo Troya ardiendo colapsaba.

¿Había partido Eneas ya con la bendita espada? ¿Se encontraba en otras costas, había dado a luz a gemelos salvajes a esta hora? ¿Estaba escrita ya la perdición de los nietos de los aqueos y espartanos como tan clara ahora estaba la nuestra? ¿La mía propia escrita en un cascarón de huevo en un día que presencié pero recordar no puedo?

Lastima más la llama de desesperanza que por dentro devora que la que quema mis brazos por fuera, si pudiera alimentarse de mi rostro y quitarme mi don que ha traído tantas maldiciones...pero no, el fuego lo respeta, me respeta, se aleja cuidadoso, se apaga alrededor, me deja apreciarle; hermoso de distintos modos, aterrador en los otros, me susurra: “No fue tu rostro el que pintó de rojo el Escamandro sino los brazos y la cólera de Aquiles, no has sido tu quien provocó esto sino la astucia maldecida ya de Odiseo” me priva de encontrar el fin antes de que se revoque el rapto, Troya arde y la esperanza me abandona, vuela en las alas de algún mensajero a otro sitio, la fuerza abandona también mis rodillas que frágiles se doblan, espero, aguardo paciente el destino, escrito hace mucho en una manzana, en un cascarón, en las velas de incontables navíos.

365 (49) A dream 2018

I was chasing a car...on foot, not the best idea, but dreams have their way and I could jump real high as I use to, there was a tall, pall-brunette girl driving the car and I could not see her face, I would say she was not who she ended up being but I’m not so sure, and the plot twist is so good I can pretend she was.

Suddenly I was in a broken park supposedly close to my home, the park was an amalgam of parks of course...there was no concrete animal collection as you might expect though.

A kind old lady comes into my way and the plot thickens, and in a certain way it makes sense, she is from the past and looks from the past, her very own grandson is no present in the dream and that’s unexpected.

Then a car comes, a car that won’t ever come back like that in this timeline and then geography get’s real weird, the park is the house, the house is my old school, we move searching for someone who should be in front of us.

And just like that we’re close to this place, at the end of the train line, I am not alone, once we did a similar journey together, though it was not on a train. The one keeping me company asks of me to find this person, this person I’ve never seen and I just know I have to go to my own personal hell to find him, so I say “It is our time to move” and we move, not as fast as my jumps, not as slow as if reality could prevail. Eventually we find tlacuaches, because we are here, but this are bigger, like in the world of Avatar, and wolves as well, cute, tiny, adorable cubs, and they climb in our legs and bite them out, I care less for me with my trusty jeans and more for my companion, I try to shoo the little ones away but they don’t leave, I try to carry her like Sam did to Frodo but I can’t shake the little wolves away -I do know why I dreamt of wolves- then a voice comes, a voice I once and twice and many times heard, but that I could not and no one could hear in this place now...a soft voice sings the wolves away, I can’t see who is singing, she does say however another thing or two “You now can keep going, you can find a surprise in your (and not) hell dummy” and the car from the very beginning is there, but there is no one driving, just an old photo...well old for the ever changing present but I guess not that old since it had no more than 10 years.

It clicked something so deep and sad that I woke up, not afraid of ghots but rather sad. And of course that is the end of the story, for dreams don’t really end except in cliffhangers and usually of a more violent and stressing nature.



A dream 4 years ago has my uncle telling me I should keep making videos even if it is one of those that few can understand, that is a hopeful dream, for my uncle was speaking to me indirectly and that's the only way he can anymore.

lunes, 4 de septiembre de 2023

Trial 02 (2011)

Que gélido resulto aquel octubre a mis ojos; empezó con claras mañanas que cedieron a nubladas tardes cuya lluvia no tardo en volverse nevada. 

La ciudad se había quedado pequeña cuando los frondosos bosques del sur se abrieron ante mi vista y en estos la magia y la realidad se juntaban peligrosamente. El cruzarles me dejaba inmensa y a mi voluntad muy grande. En sus formas entreveía las leyendas a cuyo cobijo dormía mas en sus ruidos encontraba la semilla de todo sueño nocturno, no solo los dulces sino también los amargos.

Puede que apenas comenzado el mes mi viaje hubiera tomado de mi doscientos kilometros, un par de caballos perdidos en el bosque y los mas finos macarons.

No sabría decirlo a bien, los esfuerzos se me hacían justificados, las perdidas y el gasto en provisiones necesario. Al arribar a aquella hermosa casona las cosas empezaban a tener sentido. Pronto aquél olvidado bien sería mío y con el la mayor de las gracias, el mas loable de los reconocimientos.

Repito, aquel era aun el octubre claro, el de fuertes vientos que se meten entre la falda y la crinolina. Uno grato para obtener información en los balcones acompañada de un delicioso té en su precisa hora.

Cuando me sentí lista y emprendí de nuevo camino las lluvias que no debían estar allí aparecieron. Es bien sabido que las sombrillas mas elegantes poco pueden hacer contra largos y violentos chubascos. Y los chubascos cuando en octubre son mas oscuros que la noche.

Los días soleados se fueron a cambio del mas gris de los grises. Pero los vientos persistieron y con ellos sentí frío del que entra a los huesos y aleja de ellos cualquier dulce recuerdo. La lluvia fue acompañante, poblando el bosque de siluetas muchas y ensordeciendome con un canto fanático, lejos quedaron los hermosos violines de casa o el piano que tocar nunca pude. Ademas de mi fiel y hermoso transporte me empecé a sentir acompañada de los seres que cantaban en la lluvia, los que impactaban las hojas y las ramas para obtener tan enajenante música. Esos hombres y mujeres que estaban formados de agua y que se dejaban ver solo unos segundos antes de esconderse en los subsuelos con choques igual de estrepitosos.

Así es como anduve ya no sola en las lluvias de octubre, muy lejana de sus lunas al igual que de mi casa.

Habría dado marcha atrás cuando mi equino final retrocedió sobre sus pasos en los pasos de la quebrada. En aquel entonces mi vestido no brillaba como las estrellas, mis calcetas habían perdido toda hermosura angelical y la inocencia de mis zapatos se perdió en un mundo de plastas de barro.

Pero anduve bajo los arboles y sobre las montañas. hasta que las perlas desaparecieron de mi cabello todas y el brillo se marcho de mi rostro. Y pasadas las tormentas en un claro amanecer descubrí el arte de tomar chocolate caliente en el fuego incipiente de una fogata propia.

Es entonces cuando vino aquello que buscaba...cuando ya le había olvidado.

Me miro con ojos negros y profundos, nunca acabe de salir de ellos. Se rindió a cualquier encanto que tuviera extraviado en mi. Al irse me motivo a seguirle y tuve que rendirme a tan gentil sugerencia.

La tarde trajo la nieve blanca como si la Luna escondida se cayera a pedazos, y la nieve expulso el barro de mis zapatos y con su puro color les modifico las formas y limpio las calcetas cuanto pudo. La mas bella acción la hicieron los copos de nieve que se pegaron a mi vestido cual el mas bellos encaje, único en verdad e inigualable. Perlas blancas pesaron en mi cabello y el viento le arreglo mejor que el mas fino peine.

Rojas se volvieron mis mejillas por respuesta natural a tanta belleza de la cual no podía ver toda siquiera.

Y en cuanto estuve arreglada termino la nieve y volvió aquello que buscaba y juntos miramos la Luna intacta reinando en la noche clara.

Deje aquel día esos bosques cuyo sendero me había extraviado y vine a verles desde otro palacio por siempre sabiendo que nunca mas podrían las tiernas nieves arreglarme con su helada finura permanecí sin moverme por siempre.



Al iniciar el siguiente mayo otras expediciones partieron

Sí a la última enviada le había abatido el frío.

Las lluvias y el calor habían de ofrecer mejor camino.

Y se empacaron vestidos de verano y helados refrigerios.

Las rutas se trazaron a la sombra de montañas

Todo soleado valle evitado.


Mucho tiempo atrás una elegante viajera inició su viaje junto con el invierno.

Unos años después otra se alejo de su ciudad el último día gélido.

Y ninguna obtuvo el querer tan anhelado


viernes, 1 de septiembre de 2023

Diablo Guardian. (2010)

Las luces neon al principio les dejaron ver una sombra por el techo, suicida cualquiera buscando encontrar el punto final a su historia, cuando el bastón hubo volado directo a los tubos incandescentes quedo todo parejo y a la vez el hombre que descendía desde las azoteas tuvo una ventaja, entre las sombras y la oscuridad por siempre, angel sin alas y con cuernos a llevar justicia...pero no de la del cielo.

 

Drabble, culpen a Franz Ferdinand no a mi.

365 (45) -2018-

Aquel bosque en medio de la carretera entre las dos viejas ciudades era el final del camino.

No lo era por supuesto, era una encrucijada y muchos senderos salían desde allí o al menos continuaban serpenteando hasta otros sitios más o menos lejos, conocidos algunos pero no todos.

Era el final del camino para él.

Se sacudió el polvo de sus pantalones negros, los adornos metálicos tintinearon, parecían querer bailar otra vez, se arreglo la camisa y el chalequín, sonreía.

Tomo su guitarra, acarició sus cuerdas una última vez, no logro encontrar la melodía adecuada, probo un par de posiciones y descubrió sus dedos un poco tiesos ya, un tanto cansados.

-Mejor así- alcanzó a suspirar apenas, dejo la guitarra con cuidado en su estuche y les recargo en el árbol; lejos -pero no lo suficiente- los pasos de caballos, la respiración de estos, los gritos de hombres, todos empezaron a notarse claramente.

El músico gritó, tomo el largo rifle que había atado al estuche de su guitarra, lo apunto preciso, pronto, sin dudar disparo una y otra y otra vez, hombres y caballos cayeron ante cada disparo hasta que no quedaron balas que disparar, corrió hacía ellos, lanzó el rifle con toda su fuerza al caballo más cercano y le impacto, desenfundo pistolas, disparo pero ya no fueron sus disparos los únicos que retumbaron en la cañada, el negro y blanco y los plateados adornos se salpicaron de intenso rojo, cuando el eco de los disparos se hubo apagado se escucho un grito “Aiaiaiai” y luego silencio.



Había una recomendación de escucharle con On Melancholy Hill en la pieza original