martes, 17 de enero de 2023

Una tribulación personal frente a la oscuridad (2018)


La luz del sol desapareció de pronto, sin crepusculo, nos dejo a merced de una fría noche de invierno, fría a nuestro modo que no es el modo del mundo, seguramente habrá quien halle calor en estas noches nuestras, mis piernas no.

La oscuridad rodeandome me hizo pensar en mi ira, mi propia ira, mis enojos, mis límites e incapacidades, presentes e inmensos.

Mi primera incapacidad: La dificultad de escribir de algo que no sea yo mismo, la rareza de encontrar en una Luna llena un argumento para un borrador sobre hombres lobo, la necesidad de recurrir a mis pesadillas para contar anecdotas de terror.

Mi imaginación amplia quizá, voraz cuando ya alimentada pero no siempre capaz de generar las primeras chispas.

Atributo no entrenado, medio oxidado, desperdicio.

Recordé mis palabras de enojo cuando joven, recordé como vinieron y que lentamente desaparecieron y fueron reemplazadas por 20,000 datos inútiles que aún recuerdo pero que ahora son quizá más inútiles.

Reflexione sobre como deseo creer en la humanidad, no en su enteridad, quizá ni siquiera en la que me rodea, sino en ese vago potencial que ha creado el arte que tanto me ha asombrado, la música adecuada, el escaso film que combina el tema con la apariencia, las pinturas diversas.

Pensé con cierto pesar que quizá la humanidad no desea creer en su propio potencial, que en cierto modo como generación le hemos dado la espalda a lo que aún podría existir en el futuro, posiblemente porque el medio ambiente esta tan jodido que tiene sentido arreglarlo antes de pensar en como la humanidad aunque nacida en la tierra no tiene porque morir con ella.

Me quedo con ideas sobre mis propios límites, el modo en que los percibo todos los días y algunos días más que otros; el hecho de que mis límites por supuesto me han cobrado y justamente deben seguir cobrando los errores que cometa de no saber traspasarlos.

Reflexiono si me queda ira, si me queda fuego, tan negativo como puede ser, capaz de generar la Cuenta de Las Joyas, no sentí que me quedará fuego, tan peligroso como puede ser.

Es como una virtud que le veo a la naturaleza humana la posibilidad de convertir nuestra oscuridad y llamas, nuestra sombra y fuego en algo contrario a aquello, virtud harto escasa.

Y por eso debo preguntarme por mi fuego si en estado puro y peligroso o refinado ya en distinta naturaleza.

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