No te engañes; esta tarde estaba cargada de lluvia,
su aire andaba cargado de humedad
y no se porque se contuvo el cielo la tormenta gritando con helados suspiros.
Exclamaba por su cercana muerte,
por sus antecesores marchitos,
quizá encontro en mi memoria
evidencia de que los días no siempre estan para siempre perdidos.
Me nego unas gotas de lluvia,
me reto a sobrevivir hasta que los días de tormenta lleguen,
con sus lenguas invisibles me susurro
que las tormentas de estos días no traen truenos ni lluvía...metaforas absurdas.
No detuve yo la lluvia que me hubiera caido bien aun enfermandome,
no la trajo mi voluntad que ni a una estorbosa señora puede alterar el día.
Esta tarde traía lluvia, ecos de ayeres un tanto mas lejanos,
lluvia para barrer mis faltas y bultos en el transporte suburbano por igual,
en esa tarde pude haberme borrado, tan gelido era el viento,
tan profundas las sombras, no era dificil esconderme en una,
no era dificil caminar siguiendo susurros que mandasen a otro lado.
El ocaso estaba lleno de aguaceros contenidos pero estaba vacio de mi,
como puede ocurrir comunmente, y lleno de mis ideas flotando,
saliendoseme del cuerpo, infectando contrarios, paseantes, vagabundos y pasajeros
El final de mi viaje de momento, me era familiar aunque no tanto,
llegaba a el de noche, hora a la que comunmente parto, me recuerda cosas que he olvidado...
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