Me gustan nuestros bordes ásperos, los detalles incompletos, las rebabas en nuestra piel, las cosas que demuestran que no somos a imagen y semejanza de algo perfecto sino más bien de algo que cambia constantemente, un proyecto en perpetua construcción.
Me gusta la herida en mi boca provocada por el diente chueco adecuado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario