Los destellos de una joya brillando en la oscura caverna.
Salió a saludar a la tenue luz de crepusculo que alumbraba solo una vez al día solo unos minutos.
Rocas simplonas y polvo le rodearon queriendo aprender del brillo.
Pero no podían brillar, y al final enterrada la joya tampoco relucía.
Para cuando hombres avaros vinieron destruyeron todo y se la llevaron
No había en la joya voluntad y por tanto no brillaba como pudo haber sido
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