miércoles, 11 de octubre de 2023

365 (87) 2018

Los colores dieron paso a la oscuridad y la oscuridad lo envolvió todo durante un lapso de tiempo que pudo ser muy breve o durar los siglos o quizá ambas cosas.

Luego sonaron las trompetas pero las superficies sobre las que hicieron eco ya no eran carnosas ni comprensibles, sino ásperas y desgastadas, no había motivo para que aquel que alguna vez habito ese cuerpo les escuchara pero lo hizo y despertó de las tinieblas perpetuas a unas profundas pero abarcables, conmensurables, físicas y no temporales.

Había muchos que no tenían ya cuerpos que habitar, los más, pero los pocos que lo tenían lo habitaron, incompleto, maculado, imposible, bajaron desde los armarios, salieron desde las tumbas, caminaron desde los mares -cuantos en verdad surgieron desde las olas de los muy diversos mares-.

Avanzaron y esperaron con la paciencia que les había dado la no mesurable muerte.

Ella por cierto, joven y altanera como siempre miro con cierto disgusto todas aquellas obras, todos aquellos momentos, rezos muchos por ella guardados...deshechos aunque fuera por un corto tiempo.

Esperaron quizá a un Dios humano y no era eso lo que llegaba, sino un Dios harto más comprensible que pudieron ver todos pero que no supo entender ninguno.

Más trompetas sonaron y una creación miro sus tiempos desaparecer sin que sus tiempos fueran en absoluto los tiempos marcados finales, quedando incontables eras de distintos mundos en distintos soles para ser narradas.

Algunos dentre los huesos hubieran sonreído si pudieran, con sus mentes sobrepasaron el poder de Dios y cargaron aquí y allá información que pudiera sobrevivir al fin de sus mundos y sus universos, los hombre estaban anclados a sus cuerpos, pero no estaban destinados a morir con ellos, algunos dentre los huesos lo sabían, ellos eran más la electricidad que habían transmitido hacia otras dimensiones, las notas musicales contenidas en ellas, los juegos de luz capturados en estas.

Para ellos y solo para ellos el juicio resultó benévolo y su Dios poderoso invencible si, pero superado les miro complacido.

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