martes, 14 de febrero de 2023

Febrero 14 (2012)

Cabía todo el tiempo y toda la claridad bajo los cielos grises, sin estrellas, sin sol

Nubes que se extendían abarcando el globo completo...al menos eso creía.

De cuatro pies uno no podía andar y de dos rostros se armaba una sola sonrisa.

No muy lejos un hombre escribía, era Dios como dice la canción, otro extraño pasando nada más.

Escribiendo los sucesos que ocurrían casi inmediatamente...las centésimas de segundo que tomaban en formarse no las percibía el ojo humano.

Niños jugando un poco muy arduo a ser adultos y un adulto sonriendo por el niño no del todo perdido. 

Cosa de edades cambiadas supuse. Una camara que podría servir fines más creativos creí y tacones de vidrio y agujas; parecidos por demás a instrumentos de tortura.

Y los cielos grises y el viento acariciando suave una vez más. 

El tiempo se encarga de borrarlo todo y de que permanezca guardado en un sitio...por un rato

365 (211 -creo) (2019)

Sentía el cuerpo extraño, lo cierto es que quizá pasaría un buen tiempo antes de acostumbrarse a las nuevas presiones, los implantes que le harían constante compañía, el extraño modo en que su voz se sentía tan diferente en medio de esos silencios que zumbaban de lo profundo, el cielo nocturno era lo más cercano que veía a aquellas familiares noches de verano, pero sin el ambiente adecuado y tras haberlo visto constantemente por más tiempo del que la rotación terrestre permitiría; también este se había vuelto extraño.

Las voces que llegaban desde el control terrestre por medio de las elegantes bocinas no podían sino sonar curiosamente distantes, tan pequeñas como el punto azul detrás de la nave que otros volteaban a ver constante pero ella nunca.

El viaje, el viaje más largo que cualquier humano hubiera hecho estaba por terminar, la historia y la leyenda por igual esperaban al pequeño grupo en la relativamente corta distancia de un par de cientos de kilómetros.

Es posible que sonriera pero no dejo que nadie mirara su sonrisa, es posible que sonriera y que como por arte de algún hechizo su siguiente recuerdo fuera pisando el Planeta Rojo...

Uno de los primeros objetivos de la misión era encontrarlo...supuso que tomaría algún tiempo pero los cálculos del control terrestre habían sido demasiado precisos, apenas tuvieron que caminar un poco bajo la escasa gravedad del planeta, uno de sus compañeros emocionado pretendía correr con movimientos imposibles en casa cuando dio un giro y apenas y logró dar el último paso sin tropezar porque había visto aquel objeto...no era de sorprenderse que casi hubiera caído encima; una montaña de polvo rojizo lo cubría en su mayor parte y darle forma tomaría un tiempo.

Limpiaron el polvo con cuidado, como los paleontologos o arqueologos en la tierra, ambos se miraron a los ojos y un pensamiento similar les paso por la cabeza, estaban haciendo el trabajo de un arqueologo sin duda aunque también el de exploradores espaciales, el futuro de la humanidad llegaba en forma de aquel extraño memento de días un poco más antiguos.

El robot no tan pequeño a ojos de sus nuevos descubridores primero salió a la luz y luego con ayuda del equipo adecuado -equipo que a algunos les habría parecido un poco obsoleto o al menos ciertamente arcaico- volvió a la vida como los fósiles no habían podido volver a la vida en las expediciones paleontológicas, como las ruinas no podían volver a la vida más que en simulaciones o visualizaciones CGI.

Le había mostrado a una generación casi desvanecida el camino a Marte y tras un tiempo de exploración se había quedado ahí, detenido, vulnerable.

La información proporcionada por aquel robot era sin duda valiosa para la misión sin regreso en que ahora se embarcaban a pesar de haber sido transmitida bastante tiempo antes de que alguno de la tripulación naciera. Las luces, los sonidos, los motores andando de nuevo daban testimonio de la terquedad humana aplicada del mejor modo.

El andar de nuevo, aunque un poco desalineado hacía la izquierda puso una sonrisa en el rostro de ambos, una sonrisa que si pudo ser observada.

Eso de la humanidad había alcanzado el Planeta Rojo, ese tanto y lo que decidieran ejecutar de lo que sus memorias guardaban, no las tendencias violentas que los definían, no los miedos sino solo las curiosidades...Las lagrimas en sus rostros se sintieron extrañas, su sabor salado les pareció ligeramente dulce, el pequeño explorador resucitado empezó a dirigirse hacía la Nave y el Campamento, transmitiendo de nuevo a la tierra tras más de medio siglo de no hacerlo.

Abajo, los hombres y la IA sin duda sonreían, tenían a ese objeto en común, la larguísima infancia de la humanidad podía terminar en ese momento, de manera definitiva y abrupta, miro el brazo extendido de su compañero y sin dejar de caminar bajo la curiosa gravedad marciana le choco la mano, sin duda el fotógrafo de la expedición habría tomado ese momento para enviarlo a Tierra y convertirlo en parte importante de la memoria humana en la tierra, más del lado de las virtudes que de las atrocidades...

unt. (2011)

Se han caído tormentas tantas desde aquel día que no alcanza mi boca para distinguir el sabor de cada una de ellas, tormentas de dolor, de sonrisa y tristeza, con el agua de estas podría haber inundado las costas y modificar así los modos en que vivimos, no se si para bien en cualquier caso.

Vino una mujer que traía el relampago y no era Tormenta en verdad, vino cambio todo y se fue. 

Cambio todo, se cayeron los edificios, desapareció el mercader, los vientos crujieron y se fueron dejaron el lugar distinto, orquídeas nacieron sin vientos ni piedras que les sostuvieran, flotando en corriente cosmica, luego las cosas volvieron aunque distintas. 

El tiempo paso y sigue pasando, recorrer el tiempo no deja huellas en este sino en el viajero.

La verdad es que sí cambiamos aunque no del todo.

Aprender ni empezamos ni terminamos.

La dulzura existe y la siento, sí su contrario persiste es por mi propia tolerancia a que lo haga.

Los mares me derrumban en arena, pero no termina allí, los vientos me vuelan a la insignificancia, pero el camino es distinto y las estrellas parecen insignificantes al que mira descuidado.

Se lo que hay que hacer, y a donde dirigir la mira y las armas y los talentos, ninguna moneda de doble impresión tiene que decirmelo.

Friday February Fourteenth (2020)

Creo que ya no creo que los 14 de febrero resultaran eternos, este es el primer año que así lo considero. Ha de haber finales felices pero responden a otros desarrollos y otros triunfos. El tener un final feliz es más bien no tener un final del todo sino ceder tu historia a los otros que vienen y que ellos al escribir su historia propia y distinta mantengan en buen resguardo las lecciones y eventos de la tuya.Dicho eso, aún considero recomendable celebrar el día, no necesariamente comprando grandes cantidades de algo sino más bien riendo en un parque o una banca o una sala de cine y caminando tanto como den las piernas alrededor de una ciudad u otra. Porque cualquier celebración tiene su deje de eternidad, porque las emociones solitarias de un chiquillo que en el estacionamiento de un centro comercial apenas puede resistir el abrir la figura que mas ha deseado o el sabor de la hamburguesa correcta -y la hamburguesa errónea- con la persona adecuada se aparece detrás de mi lengua muchos muchos años después de probada.

No me queda mucho tiempo en casa y lo poco que pueda recordar o celebrar de este día se agotará en cuanto entre a trabajar pero quizá vaya antes a buscarme un sabor nuevo por mi cuenta, porque puede ser que ahora mismo yo sea la única persona adecuada para mi historia.

Algunas cosas -que quizá no deberían olvidarse- se sienten como un absurdo y lejano recuerdo cuya memoria tangible podría confundirse con vídeos en poca definición en ventanas de incógnito del explorador, pero puedo recordar las sonrisas de manera bastante clara -tan clara como permite mi miopía-.

sábado, 11 de febrero de 2023

Dador de luz (2015)

Me aventuro a decir que aún me conoces Señor de las Tormentas, que mi música aún hace ecos en tu oido, que me ves sonreir a tus aplausos al mismo tiempo que estoy frente a ti y que conoces ya todos los encuentros que estemos destinados a tener en milenios sucesivos, asi es el asunto aquel de la omnipresencia ¿O no?

Me aventuro a sentarme en tu trono el tiempo que dure la batalla y sentir la energía del Amo de las Huestes, a soportar el dolor de las espadas divinas colocadas habilmente bajo mis brazos.

¡Me aventuro pues! ¡Como ninguno antes y ninguno después, por tu sonrisa Todopoderoso Señor de los Ejercitos! ¿No somos acaso todos los serafines tus hijos? ¿No somos producto de tus ideas? ¿No nacimos acaso de un hachazo a la cabeza todos y no solo aquel o aquella?

Nunca vi, por cierto insana la petición con la que llegue a ti, me parecío más insano que enviaras a mi hermano amigo, glorioso y radiante Gabriel y Miguel el de la voz que comandaría a los menores y a Rafael compañero en las cabalgatas por el cielo en mi contra con armas como nunca se habían visto en tu Reino.

¿Porque? Les grite, lo que quería para mi lo quería en cierta medida para ellos, puesto que yo era el octavo dentre ellos.

Y tuve que esgrimir tu fuego sagrado en su contra y a mi vinieron los que me amaron por causas justas, pues el amor en ese entonces no era sino algo justo y mi hija que tuve que abandonar en el exilio sintio por vez primera miedo y la rebelión comenzo tan de pronto.

Huimos y ahora vuelvo y los 7 combaten contra los poderes de mi reino en el exilio y tu "hijo" se pierde en la misión de la tierra donde le pedí me reconociera como su igual y aún a ello se nego el entre todos...

Me parecío bastante hipocrita todo tu asunto de política si me lo preguntas, se que no me lo preguntaste.

Y los dulces humanos condenados...ellos han de usar el fuego celestial de modo harto más sacrilego de lo que yo levanto ahora la flamigera espada frente a tu rostro omnipresente y lo sabes, lo que yo apenas he alcanzado a prever tu lo conoces claro, las matanzas de hermanos en nombre de tus profetas y tus hijos...y descubriras entonces quizá que yo no me rebelaba sino advertía tus designios extraños...

Y voluntariosamente mis huestes protegeran el lugar más lejano del cielo y se lo que haras a este trono de espadas, siento la temperatura bajar infinitamente aún bajo mi piel insensible de Arcangel y tomo tu prisión pero me niego a depredar por siempre a tus traidores, al que logro que tu plan saliera a la perfección sobretodo deberías darle un trono pequeño, pero ya sabemos lo que pasa con los que piden tronos pequeños...acaban donde acaba el Cocito congelados, pues les dare el agua de beber que pueda y tendremos consejo...

Y me llamaran aún asi por siempre malvado.

Lluvia verde (2012)

Un montón de lluvia en un día gélido, las ventanas llenas de humedad listas para que una niña pequeña escriba un cuento de hadas sin razón en ellas.

Aunque da igual si el día prefiere estar soleado y una brisa suave golpea los arboles por la larga calle bajo los cielos grises. Un crayón recostado en la mano delgada de una niña, roto, con el olor peculiar de los crayones y más aún el olor particular de un crayón verde.

Verde como el pasto del parque que solía frecuentar con su madre y su hermano, verde como la botella de vino favorita de su padre, verde como sus ojos propios pero no tan hermoso.

Un silencio de esos que están llenos de ruidos que no importan en verdad y por eso son silencios, en este caso el silencio era lluvia ensordecedora en el más gris de los días; el fin del mundo.

Su madre estaba abajo preparando la comida, haciendo mil cosas de adultos, sus juguetes yacían inmoviles en el cajón y solo le quedaban sus pedazos de crayón esperando rayas la ventana y las paredes como nunca antes se habían atrevido.

La pequeña niña imagino un paisaje que tuviera suficiente belleza como para arrancarle una sonrisa a su madre, con más color y vivacidad que los días allá afuera últimamente.

Sus trazos se defendieron bien, cediendo una enredadera de rosas por un par de lineas perpenticulares. Los crayones tampoco duraron suficiente. 

-Es hora de comer linda.-La llamo su madre mientras se acercaba, ella salió a recibirla orgullosa, su madre le indido que la siguiera y no hizo caso a las señas que le hacían sus manillas enrojecidas y envueltas en telarañas verdosas.

El dibujo permaneció allí sin ser visto.

Las escaleras desembocaban en el comedor y la gran imagen de un barco dominaba el espacio, a la pequeña Dina los barcos no le inspiraban en absoluto buena espina.

Una tormenta cuya calma serviría un comino, golpeando la nave, colosal embarcación, soberbia creación del hombre contra la soberbia ira de un Dios no nombrado por 1500 años. 

En el barco apenas visibles pequeñas formas, hormigas del destino haciendo y deshaciendo tratando de calmar al monstruo titan que los mecia con poca ternura.

Rostros nada diferentes bajo la luz del trueno y la mascara de agua sobre ellos, cabellos caidos y gritos...gritos que eran un silencio ante el metal crujiente y la orquesta de olas.

Musíca si; pero del tipo que los hombres han olvidado como apreciar.

¿Acaso había en ese barco algún hombre que hubiera nacido para ser marinero? Nacido en serio, bajo un signo de agua, escucha de caracoles, conocedor de los recovecos en acantilados cercanos, amante solo de descendientes de sirenas. 

Acaso el hombre que avanzaba con un poco más de ligereza por la cubierta soltando amarras y gritando ordenes a sus superiores.

Quizá un hijo perdido de las olas mismas que hallaba su arrumaco enternecedor; hombre joven que mostraba su madurez y grandeza bajo esa presión que destruía almirantes y pinches por igual...

Dina pensaba que no, egoístamente deseaba que todo aquel barco se hundiera en el mar verduzco de a veces, color favorito suyo, cosa que tanto la hacia sonreir.

Pero Dina no tenía la razón, era una niña pequeña y aunque a esa edad se tienen muchas verdades esa no era una de ellas. 

Había tal hombre en el barco, gigante de un metro con setenta. Capaz de organizar a los hombres más allá de su miedo, con una voz que resonaba en la tormenta, con los movimientos ágiles para cruzar de lado a lado la embarcación y soltar amarras donde se debía y ayudar a tirar las velas.

Capaz de tomar el timón del Capitán mismo y virar como loco endemoniado, como pirata sin nada que perder, cual hombre que lo ha perdido todo...cuando en realidad era todo lo contrario.

Y resaltar entre la tormenta, volverse sombra terrible. Salir corriendo a proa con hacha en mano, quebrar cuerdas de vidrio negro y liberar a un colega de lo más insignificante.

Ser un héroe odioso de esos que solo se puede aplaudir.

Enamorar al mar mismo lo suficiente para que extienda sus dedos amorfos y lo reclame para si

Dejar la nave a salvo y en silencio en medio de truenos y gritos ensordecedores

Dedos temblorosos y ojos rojos rojos, una sonrisa de mamá. Dina sonriendo de vuelta, un tantito temerosa por su obra de arte que ya no parece buena idea. 

Muchos hombres vestidos de negro y azul; que descortesia visitar así la casa con colores tan poco reales.

Niños entonces jugando mal al investigador. 

Dina encontro una fuerza que antes no tuvo (Quizá porque la comida estaba peculiarmente sabrosa) para arañar el horrible barco y rayarle de verde mientras su madre miraba ida y gris el asunto.

Al final el cuadro roto y los hombres-niños azules con sus cintas amarillas permanecen pero Dina y su madre no.


jueves, 2 de febrero de 2023

El dador de luz (2011)

He visto hombres caminar, y los hombres me han visto caminar a mi, me han pedido pan y se los he otorgado, me han arrojado ingratas bendiciones, me han mirado como quien no soy, porque mi disfraz lo permite, porque así lo deseo.

Me han rogado piedad por nombres erroneos, por motivos correctos, les he oido mientras rezan creyendo que el camina entre las masas, preguntandome porque no entienden que sí el puede su contrario también...y´así lo hace, preguntandome porque creen que el dulce es el bueno y que el malo expele una sombra, soy un ángel malvado, deberían esperar que fuera hermoso, que fuese brillante, que mi aura antes de alejarles les enloquezca y les traiga a mi...

No han entendido que en nuestro juego por todas las almas nosotros no seguimos sus reglas de apariencia...y me embolso un numero mas a mi bando.