martes, 21 de marzo de 2023

Mujer (2012)

Ojillos pequeños y dulces, asustados de esos que te ruegan por verlos y perderte en su estanque no profundo. 

Cabello negro como solo ella, hasta la cintura, largo y terso aunque no siempre alineado, peinado con ahinco y a la vez sin que pueda decirte porque deshecho.

Vestido viejo y sueter feo, colores deslavados que alguna vez fueron brillantes, brillantes no como su sonrisa que sería la comparación obvía para una mujer como ella.

Delgada, muy delgada de un modo extraño y palida también piel que el sol podría agujerar sin proponerselo en un día como hoy de primavera.

Pero es de noche y las calles largas le dan consuelo bajo arboles que florecen otra vez como siempre.

La persigo porque quiero, porque camina elegantemente, porque su cabello se me figura rojo entre la niebla e imagino una voz dulce puesto que solo una voz melodiosa podría tener.

Su delgadez le otorga altura o asi parece.

Algún objeto lleva en la mano o es su mano mismo alargada por las sombras como la noche tanto gusta.

Ojos pequeños de esos que se cierran hermosos durante los besos y una nariz pequeña pero bien formada no los retazos de un cirujano, se dibuja bien bajo aquel trozo de tela que a modo de Niqab improvisado resalta toda la atención en los ojos grises, verdes y castaños todo a un tiempo.

Tan elegante y timida.

No entiendo su pregunta, no podría ni debería.

Y la repite de nuevo mientras el viento extiende su cabello cuan largo es y se cae su manto de pudor en la boca.

Una peculiar sonrisa por cierto.

-Sí lo eres.- Pero no creo que esa sea la respuesta correcta. 


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