El calor abandona mis manos, como otras tantas veces, tristemente he encontrado esperanzas para habitar la no esperanza en que la realidad me ha dejado.
Pero tener esperanzas es tener miedo, aprender y aceptar que quedan cosas que arriesgar y perder porque quizá sino las hubiera no habría modo de jugar, aunque juguemos un juego largo en el que no se puede ganar como ganarían los otros.
Una parte del viaje es el final y quizá llegar al final, cualquiera que este fuese debe servir para algo, aunque hay finales que pueden doler mucho todavía y pocos que otorgan cierto consuelo.
Ha sido demasiada montaña rusa en relativamente poco tiempo, no lo veo ocurriendo de nuevo, no de esta manera, desatada, no planeada, mágica.
No veo modo en que la montaña rusa prevalezca más allá de hoy, al menos suponiendo que como siempre el outcome será el peor posible para mi.
And still I shall march. For a sight a world, for the improbable smile all heavens and there is nothing more to be gained, but to me that is a worth ambition even in this no hope place I inhabit.
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