lunes, 2 de enero de 2023

Desvaneciente (2012)

Cuando muy jovenes no vemos como se bifurcan los senderos y como las cosas caen inevitablemente.

Las tragedías de personas perdidas entre la cotidianidad no esta excenta en un mundo donde todos estamos conectados y a la vez distantes.

Cuando sonreimos en la juventud y nos arrojamos a las vacaciones dificilmente pensamos que es una última vez.

Las calles bastan para laberintos donde extraviamos nuestros rastros.

Y la red no basta.

Algunas cosas las perdemos sin saber como.

Esperando verles volver aunque eso no pasara.

Algunas cosas.

Algunos momentos y algunas personas.

Se quiebra un recuerdo entre la niebla de la ausencia.

Se desquebrajan los detalles, permanece el tono de una voz salvado del fuego.

Eso queda mientras pasan los trenes a las 5:45 y la mañana transcurre fuera de una puerta ornamentada.

Así se sonrie con lagrimas en los ojos...batallas perdidas.

Espectro-Wraith (2012)


Era un rostro que se me pego como un beso, sentí frio donde sus labios y dolor por sus ojos, el beso apenas duro y pronto le había traspasado, o mas correctamente ella a mi. 

 

Espectro del anillo de brillante azul metalico, tan muerto, tan presente. Cabello de viento, amor a primera vista.

 

Su cuerpo parecía atrapado tras la pared, sus manos burlandose de mi.

 

Pero sus ojos se hundían y se hundían navegaban por las lagrimas y mis venas.

 

Pidío una manzana a sus amigos, colegas de mucha textura y poca dimensión, sonrio no tiernamente pues eso no era lo suyo, en su sonrisa había desesperación y demencia y pasión fría.

 

Me enredo en la oscuridad de sus pupilas. 

Sendero de huellas perdidas. (2011)


Aquel doctor viejo se había amargado en la juventud, se había cortado en medio de jugo de limón cuando sus colegas disfrutaban de febriles fiestas y banquetes.

 

Retirose a las montañas pronto, entrego su cuerpo a la nieve, no cambío ni sufrío en lo absoluto, simplemente, solamente se quedo en la cima del mundo mirando el pasar del tiempo.

 

Allá arriba sin relojes no había tiempo, solo noche de estrellas toxicas de ciudad y cielos negros o días de borrosa niebla contaminante y cielo lejano y azul.

 

Calor no grato, lluvias que se llevaban toda la ropa, hierbas que crecían y le cubrían entero, vientos que le desnudaban de nuevo y nieve bondadosa que cubría el cuerpo, estatua perpetua en invierno.

 

Aquel hombre viejo dejo de serlo...sin comer y resistiendo el embate de los vientos, mirando muy de frente se volvío Dios como los hombres solo pueden llegar a serlo, mirando todo sin poder cambiar nada mas que susurrando algún secreto al aire dispuesto.

 

Miro amores surgidos en conversaciones de navajas y galletas, justicia lenta, injusticia inmensa, mujeres enemigas declaradas sin serlo...que podrían haber reido juntas del chiste correcto, miro ciegos que podían distinguir colores y formas pero no razones y fundamentos.

 

No estaba allí cuando los hombres crearon hongos gigantes para comerse entre ellos pero le parecío que sí y que el tiempo no pasaba y que su ayudar no ayudaba ni las cosas se movían como podría ser.

 

Pregunto si su experiencia en el monte podía ayudar mas que solo consejos al viento, movió las piernas bajo de nuevo por el sendero de sus olvidadas huellas, contó cada detalle, cada momento e instante, se lo llevaron preso, le inundaron con pastillas para olvidarlo todo, se escabuyo en silencio, se recordó hombre y cual creyo olvidado, lloro y se lamento de nuevo.

domingo, 1 de enero de 2023

Primer beso (2016)

 

Había una muralla invisible entre sus labios y los míos, formada en parte por el olor penetrante de tabaco quemado, los ecos de las muchas palabras que nos habíamos dicho.

Descubrí inquietado que esa muralla era todo, ese espacio a punto de colapsarse en medio de nuestros rostros era lo que impulsaba nuestros ingenuos juegos estudiantiles.

Me preguntaba como cambiaría esa muralla invisible con el paso de los años y los besos, por ahora colapsaba.

Primero me abordo una extrañeza, una sensación húmeda, una voluntad propia acoplandose, yo me acoplaba a aquello a la vez.

Había cerrado los ojos por el sol? Recordaba estar mirando sus ojos hace poco tiempo, que niñeria cerrar los ojos y sin embargo cerrados estaban los parpados, rojizo el color que brindaba la luz del sol mortecino, al abrir los ojos los suyos estaban en frente, cerrados al principio, abiertos un instante después.

Pudimos haber llorado en aquel momento, pero más bien una sonrisa vino a nuestras bocas.

La muralla no había colapsado del todo, pero entre nosotros nunca más sería tan inmensa, tan eléctrica en ese preciso sentido.

Cambiaría como cambiamos todos.

Untitled 2013

 I can tell you my heart wants to write so much more...

But I have no words left.

In situations like this I need to take a book and a track and take away their spirit...then mix it up, make it mine.

So I can do my heart's desire.

The Man Machine 2011


Tres golpes de cadenas, dos engranes girando, un paso al frente...

el giro de algunos tornos, presión en la cabeza, necesita mas precisión

Agreguen velocidad para variar. 

 

Las manos actúan, pasan por otra maquina los datos, juntan, recortan, refuerzan el codigo y vuelve a pasar.

A la cabeza entonces, dolor un poco, disminuir presión, pasar datos, borrar data sobrante, recortan y juntar.

 

Se abren las manijas en mi cabeza, ceden los tornos a la presión, los resortes salen, la mano izquierda lo traga todo entre sus metalicas garras, lo lleva de regreso, metiendo de golpe las piezas, inutiles fuera de lugar.

 

Raspan por dentro, lastiman los sistemas, botan las tuercas, generan el caos...

 

Tres golpes de cadena, dos engranes girando, un paso atras...

 

Se fracturan los dientes del engranado, los relojes se atrasan por unos 6.4 segundos, llevan los datos a su maquina muy tarde, mueven muy pronto, los datos corruptos quedan.

 

Raspa el resorte, siento que la cúpula del cráneo se rompe, gira el cuello, al piso directo, se abren las puertas de los procesadores centrales, aun muy mecánicos, reliquias si así se quiere, las manos lentamente reptan por el piso, buscando engranes rotos y tuercas y tornillos, bulbos y manijas y visagras...

 

Reconstruyen lentamente al Hombre Maquina.


365 (168) 2019


Lo que en mi esta habitado por el fantasma de ti varia de acuerdo a la hora y el sitio.
Poco a poco se vuelve una imagen más pequeña y borrosa, pixelada si quieres aún si pudiera deformándose ocupar un sitio más amplio.
Vienen soles de invierno que no deberían ser y entre sus resplandores erróneos trato de borrar las líneas de aquella silueta que lleva tu forma.
Me resulta aterrador e incomodo lo mucho que ha resistido antes de deslavarse del todo.
Se donde me deja.
No me es grato.
No lo evito.
Se a donde debo ir mañana, no tiene nada que ver con la idea que de ti habita mi mente, no puedo expulsar tus fantasmas pero quizá puedo trabajar otros tantos.