When you come back -the real you-
A hope inside me comes back, it should be dead by now though.
The hope based not on you but rather in the idea of you.
The idea of you never was, it is no one's business but mine.
The idea of you it is in a certain way my own shadow taking over the shade of your body and painting there things that you are not as strong as the little things that you are that I know.
The idea of you is what strangles me, not you, never you.
You cannot save me, why should you? There is no crime of yours to account for.
This madness, the sadness that takes over and breaks me little by little...
It is of my own doing...
It's always been.
It is also a fairly poetic punishment for me.
The kind of hell greeks wrote about.
jueves, 20 de diciembre de 2018
Drowning
Sigo escribiendo con cierta premura porque hay tanto que tenía que decirte, que decirle a alguien...
palabras y sentires que no puedo dejar que se queden en mi, porque procesados y a momentos pueden ser otras cosas y abrir otras rutas pero todas dentro de mi podrían sin duda ahogarme en mis propias tormentas, tormentas mías, de nadie más.
Podría la niebla correcta salvarme?
palabras y sentires que no puedo dejar que se queden en mi, porque procesados y a momentos pueden ser otras cosas y abrir otras rutas pero todas dentro de mi podrían sin duda ahogarme en mis propias tormentas, tormentas mías, de nadie más.
Podría la niebla correcta salvarme?
miércoles, 19 de diciembre de 2018
Traducción libre
Esta danza, estos pasos, agitados, apresurados a veces, esas vueltas para tomar fotos, nerviosos movimientos entre la gente bajo el sol de diciembre...me hace sentir como el viento.
Es en realidad un arma que empuño en defensa propia, es como un bastón que guía mis pasos en la oscuridad y a veces sostiene mi peso y el peso de las cosas que traigo en la espalda.
Sus ataques y más aún sus defensas son efectivas contra el presente, presente imperfecto, presente continuo...sin ti.
No explicaré mucho, no será denso, no hay mucho que explicar o contar al final de todo, mantengo cierta ligereza, como sino estuviera aquí mientras sigo moviendome y tratando de seguir un curso en que pueda seguir mi danza sin dañar a nadie y salvandome a mi; continuando tan cerca de estrellarme, sordo, atontado y ciego.
En ti sigo perdido, en los significados que ate a tu cuerpo y a tu nombre, no los ataste o construiste tu, eso si, no puedo culparte de esto, el que todo este amor sea en vano no es culpa ni asunto de otro sino mía.
El que en ti siga perdido...esta en mi.
Es en realidad un arma que empuño en defensa propia, es como un bastón que guía mis pasos en la oscuridad y a veces sostiene mi peso y el peso de las cosas que traigo en la espalda.
Sus ataques y más aún sus defensas son efectivas contra el presente, presente imperfecto, presente continuo...sin ti.
No explicaré mucho, no será denso, no hay mucho que explicar o contar al final de todo, mantengo cierta ligereza, como sino estuviera aquí mientras sigo moviendome y tratando de seguir un curso en que pueda seguir mi danza sin dañar a nadie y salvandome a mi; continuando tan cerca de estrellarme, sordo, atontado y ciego.
En ti sigo perdido, en los significados que ate a tu cuerpo y a tu nombre, no los ataste o construiste tu, eso si, no puedo culparte de esto, el que todo este amor sea en vano no es culpa ni asunto de otro sino mía.
El que en ti siga perdido...esta en mi.
viernes, 14 de diciembre de 2018
Previo
El calor abandona mis manos, como otras tantas veces, tristemente he encontrado esperanzas para habitar la no esperanza en que la realidad me ha dejado.
Pero tener esperanzas es tener miedo, aprender y aceptar que quedan cosas que arriesgar y perder porque quizá sino las hubiera no habría modo de jugar, aunque juguemos un juego largo en el que no se puede ganar como ganarían los otros.
Una parte del viaje es el final y quizá llegar al final, cualquiera que este fuese debe servir para algo, aunque hay finales que pueden doler mucho todavía y pocos que otorgan cierto consuelo.
Ha sido demasiada montaña rusa en relativamente poco tiempo, no lo veo ocurriendo de nuevo, no de esta manera, desatada, no planeada, mágica.
No veo modo en que la montaña rusa prevalezca más allá de hoy, al menos suponiendo que como siempre el outcome será el peor posible para mi.
And still I shall march. For a sight a world, for the improbable smile all heavens and there is nothing more to be gained, but to me that is a worth ambition even in this no hope place I inhabit.
Pero tener esperanzas es tener miedo, aprender y aceptar que quedan cosas que arriesgar y perder porque quizá sino las hubiera no habría modo de jugar, aunque juguemos un juego largo en el que no se puede ganar como ganarían los otros.
Una parte del viaje es el final y quizá llegar al final, cualquiera que este fuese debe servir para algo, aunque hay finales que pueden doler mucho todavía y pocos que otorgan cierto consuelo.
Ha sido demasiada montaña rusa en relativamente poco tiempo, no lo veo ocurriendo de nuevo, no de esta manera, desatada, no planeada, mágica.
No veo modo en que la montaña rusa prevalezca más allá de hoy, al menos suponiendo que como siempre el outcome será el peor posible para mi.
And still I shall march. For a sight a world, for the improbable smile all heavens and there is nothing more to be gained, but to me that is a worth ambition even in this no hope place I inhabit.
miércoles, 12 de diciembre de 2018
Acceptance
El que no pudiera quererme como yo la quería, el poder entender eso quizá de un modo más evidente que en otros casos.
El no poder torturarme pensando que podría haber hecho mil y un cosas para no regarla o no haber hecho alguna, todo eso había lavado la tristeza de mi cuerpo de un modo que no creí posible.
Habría a quien le llenase de ira pero no a mi, a mi me hizo disfrutar de un modo bastante distinto mi pizza que debía ayudarme con la depresión pero se volvió una pizza de aceptación.
Esta fue una montaña rusa bonita, horrible también, pero si este es el final o el final esta tantito después en la cotidianidad de palabras intercambiadas de vez en vez esta bien por mi.
El no poder torturarme pensando que podría haber hecho mil y un cosas para no regarla o no haber hecho alguna, todo eso había lavado la tristeza de mi cuerpo de un modo que no creí posible.
Habría a quien le llenase de ira pero no a mi, a mi me hizo disfrutar de un modo bastante distinto mi pizza que debía ayudarme con la depresión pero se volvió una pizza de aceptación.
Esta fue una montaña rusa bonita, horrible también, pero si este es el final o el final esta tantito después en la cotidianidad de palabras intercambiadas de vez en vez esta bien por mi.
lunes, 10 de diciembre de 2018
Respuesta
Pudiste haber dicho "no" aunque los daños eran inevitables,
el "tal vez" fue demasiado el "si" que no era para mi mente.
No guardo en ti ninguna culpa, un "tal vez" no es ninguna de las otras dos cosas y como tal fue un poco de una para mi y un mucho de la otra para ti al final.
Pudiste haber dicho "no" y no habría soñado, quizá te agradezco esas horas que no fueron pocas en que me prendí del "quizá" cual si fuera valiosa perla de un mundo que no vendría a nosotros.
Ahora el sol particular de diciembre me golpea lo mismo que sus vientos fríos, traspasan mi piel y le llegan al alma, que esta allí, debajo, escondida.
Te espere más tiempo del que debí, es posible que esperarte así fuera mi falta y ahora tu te vuelvas castigo, tu certera ausencia, la infranqueable distancia hacia esas manos que no puedo cruzar ni llenar de besos maldecidos.
Hoy me enfrento por primera vez -bajo soles que se vuelven lunas igual de lastimosas- no solo al mundo sin ella sino al mundo sin ella y sin ti, en ese no había habitado desde que otra Luna de otro nombre mantenía las mareas de mi pecho serenadas.
Ahora soy yo sin lunas, en invierno, cual Dios de Caos antiguo y viejo.
Soy yo que debo bastarme para serenar mis mares y nutrir mis valles y calmar la abundante lava de mis pesares.
Soy yo sin Tu Luna ni esperanza de ella, flotando entre mis extraños mares.
Me quedo con lo que podía darte, letras tantas, suspiros varios, miradas bastantes.
Las últimas no me sirven, los segundos no los quiero, las primeras he de emplearlas todas,
navegantes del infinito espacio puede ser que empleadas en secreto un día te alcancen.
Y sepas tu que aunque no me amaste -no podías amarme- y no te ame -no podía sino empezar a enamorarme de una idea que no era más que sombra de quien realmente seas- basto esa nada para volverte musa de mi imperfecto arte.
el "tal vez" fue demasiado el "si" que no era para mi mente.
No guardo en ti ninguna culpa, un "tal vez" no es ninguna de las otras dos cosas y como tal fue un poco de una para mi y un mucho de la otra para ti al final.
Pudiste haber dicho "no" y no habría soñado, quizá te agradezco esas horas que no fueron pocas en que me prendí del "quizá" cual si fuera valiosa perla de un mundo que no vendría a nosotros.
Ahora el sol particular de diciembre me golpea lo mismo que sus vientos fríos, traspasan mi piel y le llegan al alma, que esta allí, debajo, escondida.
Te espere más tiempo del que debí, es posible que esperarte así fuera mi falta y ahora tu te vuelvas castigo, tu certera ausencia, la infranqueable distancia hacia esas manos que no puedo cruzar ni llenar de besos maldecidos.
Hoy me enfrento por primera vez -bajo soles que se vuelven lunas igual de lastimosas- no solo al mundo sin ella sino al mundo sin ella y sin ti, en ese no había habitado desde que otra Luna de otro nombre mantenía las mareas de mi pecho serenadas.
Ahora soy yo sin lunas, en invierno, cual Dios de Caos antiguo y viejo.
Soy yo que debo bastarme para serenar mis mares y nutrir mis valles y calmar la abundante lava de mis pesares.
Soy yo sin Tu Luna ni esperanza de ella, flotando entre mis extraños mares.
Me quedo con lo que podía darte, letras tantas, suspiros varios, miradas bastantes.
Las últimas no me sirven, los segundos no los quiero, las primeras he de emplearlas todas,
navegantes del infinito espacio puede ser que empleadas en secreto un día te alcancen.
Y sepas tu que aunque no me amaste -no podías amarme- y no te ame -no podía sino empezar a enamorarme de una idea que no era más que sombra de quien realmente seas- basto esa nada para volverte musa de mi imperfecto arte.
Aceptación de una derrota no infligida aún
No necesitabas enamorarte de vuelta para que aquellas letras te inmortalizaran, es más, quizá precisamente no debías enamorarte de vuelta, permanecías como más que mujer y más que tu cuerpo, la idea de ti sobre las realidades, la sombra proyectada en la pared de la cueva...tal vez, pero proyectada con espejos de plata y prismas de colores.
La verdad es que no necesitabas amar de vuelta para ganar el halago, completo o incompleto que estas letras pudieran darte; y si estas letras son lo mejor que puedo darte y por Dios que voy a entregarlas todas en cualquier caso, no soy un iluso para entender lo endemoniado de la situación.
Puede que te mire cual si fuera para siempre, aún si en realidad durase mucho menos que eso; la intensidad haría por compensar.
Siempre has sido la idea de ti que es sombra aunque brillante porque no he podido jamás acercarme a donde eres en verdad.
Voy a dejar en bytes los mil cantos que no creo poder dedicarte...Eso es lo que de nosotros va a quedar.
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