domingo, 23 de julio de 2023

Siempre y Nunca Adios. (2010)

Te mire entre las sombras, no llevabas la gran cosa cuando te fuiste, cuando me dejaste en medio de aquella gran ciudad, la gran ciudad vacia de ti, y llena de tus recuerdos, las calles que apestaban a tu memoria y en las que tus ecos se negaban a morir, y yo, sabiendo que no podía detener tu paso, que tu decisión irrevocable no me incluía.

Me decidí a cerrarte el paso aunque no podía, me negue a dejar ir tu recuerdo aun cuando tus pasos ya estuvieran lejos de aquí. Me quede llorando inmovil mirando las estrellas en el pozo creado de mis sentimientos estancados, esos que no te importo escuchar.

Me pareció mirar entre sombras que nos volviamos a ver, que tras tus ojos ya no estabas tu. Sino las sombras que en principio poco a poco nos apartaron esas sombras entre las que te mire sin que te inmutaras.

Me sentí cual una hoja mas cayendo de los arboles que te servían de apoyo en tu escape, creías buscar el destino, pero solo te me estabas yendo, en las noches parecidas a esa quisiera olvidarte porque mi tristeza aunque inferior a la tuya también convierte las lagrimas en rios.

Pero yo no encuentro un camino marcado de venganza para quitarmela. Nunca pienso en ti, hay tantas cosas mas importantes por aprender y realizar, siempre pienso en ti, aunque me haría menos daño si pudiera de tajo dejar de hacerlo.

Me despido entre un montón de cuchillas clavadas alrededor, todas bañadas en el veneno que no recibiras aunque debieras.


jueves, 20 de julio de 2023

Estrategia (2011)

Jugaban en serio con sus varas de madera, y hubo una Guerra autentica en el parque antes que la lluvia los disolviera, andaban muy tercos montando caballos hechos de viento y planeando estrategias para ejércitos que no alimentaban.

Y es que fue violento el asedio a la resbaladilla y los muchos gritos y muertes que allí ocurrieron y la batalla bajo los frontones debió horrorizar a los automovilistas que por allí pasaban...pero no la vieron.

Incluso otros probables generales, desarmados del encanto para crear ejércitos dentre el pasto y las basuras miraban las hazañas sin mirar.

No pasaba nada, solo dos chiquillos descalzos dando ordenes a nadie.

Quien les escucharía de cualquier modo?

Música Junkie (2017)

La noche guarda algunos secretos y todo esto sabe a una suave oscuridad, los sonidos son oscuros y los colores parecen degradarse frente a los ojos para convertirse en otra cosa, medio olvidada como las noches de la infancia, solo como las noches deslavadas pues ningún otro recuerdo pierde color sino más bien lo gana, tomando formas harto más gratas que al ser ejecutadas.

Todo apunta a una búsqueda en vano, desesperada y en vano.

El amor, el pasado o una alegría eterna, ninguna aparece, el amarillo se corrompe como nuestras ideas más infantiles, lo que queda de nosotros adquiere una textura distinta.

Las sonrisas de las fiestas se confunden todas, las palabras gratas con las honestas con los insultos, deformándose, mis palabras se aferran, se arañan como runas, esperando cobrar algún sentido que de principio carecen, huellas en la arena que no retrasan mi propia mortandad.

Hay un lamento, ya no se si es mío, hay un desvelo, no se si es el presente o uno anterior hablando, a través de un teclado siempre, pero no siempre el mismo teclado. Algunas veces hay lluvia cayendo, otras tantas hay Dioses muertos, en ocasiones ambos.

La lluvia se convierte en un sonido, una cuerda creo y los truenos lejanos tambores, mi cuerpo se pierde en una luz continua, molesta, necesaria, la oscuridad hace el resto, los pies se vuelven ligeros y flotan por entre recuerdos de carreteras y veranos distintos, buscando en vano como ya dije algo que se encuentra entre la memoria de unas vacaciones transcurridas hace mucho tiempo y un recuerdo que en realidad jamás ocurrió, que cobró forma al ser contado una y otra vez, re-escribiéndose, editandose de algún modo.

Me pregunto sí esa cascada sigue allí, si alguna vez estuvo allí, por allí esta el recuerdo que puedo fechar más antiguo, algo dulce, digno de ser homenajeado contra el presente que le negaría.

El camino se repite una y otra vez, aunque nunca somos el mismo ni estamos en el mismo lugar y de un tiempo acá la cascada desaparece y recuerdo otras, por mucho más tiempo distantes...Primaveras que como mi primavera se han ido ya.

La música continua, golpea repetidamente, buscando un punto donde anclarse en mí, su suavidad es bien recibida por esta noche mientras desollaba minotauros por allí. La siguiente tormenta quizá sea distinta, mis zapatos rojos caen, últimamente ellos hacen que mis pies resalten de otros muchos pies en el tren; cual mis ideas no logran, las victorias de pronto se tornaron todas pirricas y suficientes victorias en esa onda podrían perder una guerra; aunque ésta no se encuentra perdida aún.

Arrastrarse.

Los demonios fueron siempre ángeles, aunque algunos perdieron por siempre en la caída a través del cosmos sus colores, su brillo o su belleza, bastantes otros les conservaron, cual si fuera parte del castigo y los gritos de los demonios eran cánticos angelicales de vez en vez. Los demonios siempre se arrastraron porque sus alas quedaron dañadas más allá de salvación alguna eso si y caminar dolía en cierto sentido porque caminar a su modo es cercano a volar pero no lo suficiente.

Los demonios fueron siempre un recordatorio de lo que ellos mismos y otros tantos habían perdido y las uñas etéreas de sus dedos no podían dañar el estado de sus rostros multicolores más de lo que pudieron dañar los tronos divinos.

Y las almas que cuidaban en los bosques, las almas que debían torturar pero más bien protegían eran en cierto modo almas hermosas aún si oscuras, algunas con voces que les recordaban las propias y otras honestamente no, pero con cánticos que bien proveían de la misma ruptura alguna vez experimentada...ya mucho tiempo atrás.

Los cantos de los arboles torturados les recordaban un momento olvidado eones antes, disuelto en las arenas del tiempo, cortar las ramas de los arboles era tortura, pero dejar que crecieran y les asfixiaran era peor tormento, alguien diseño horrendamente bien ese calabozo y no era el ocupante del noveno circulo por cierto.

miércoles, 19 de julio de 2023

366 (2019)

Hace un año y un día empece a escribir notas por acá midiéndome los días, no con el afán de escribir a diario, meramente con el objetivo de escribir más, diría que desde mis días en la Universidad si logré un buen número, hay una de ustedes a la que le quisiera poder agradecer más de lo que en realidad he podido por alrededor de 20 de los no se cuantos escritos que hay por acá.

Independientemente de ello, cuando empecé hace un año vivía sin esperanza en algunos lares y con posibilidades en otros y ahora están invertidos -ninguno de los dos campos es el romántico por cierto-.

Me alegra en la medida que puede alegrarme, me preocupa en la medida en que debe.

A través de este verano particularmente, he tenido la oportunidad de interactuar a muchos de ustedes, algunos que visitan los lares de Facebook, algunos que no, me siento verdaderamente afortunado por ello, por poder ver a aquellos que germinan tal o cual sueño que alguna vez espere para mi, por poder brindar con aquellas con quienes esperé cumplirlos en plan genialmente amistoso y pacifico, por aquellos a quienes he conocido en el transcurso de estas notas que se nos juntan en el 366. Por quienes permanecieron, quienes se aparecieron más, quienes siguieron otorgando las mejores platicas y el mejor material de lectura.

You know people, as a broken-hearted, unemployed, drifting mess. I’m so fuckin happy! Thank you all for your part on that!

365 (2) (2019)

Creo que en más de un modo esta es una forma de tributo al estilo de un hombre que escribe y ha sido publicado entre otras apariciones de su labor artística en el medio. y a quien en justa medida admiro. Podría ser también la única reflexión referente a aniversarios que por acá aparezca.

No habitamos el mundo que deberíamos, ya no digamos el que querríamos. Desviamos nuestro andar entre los multiversos todos, algunos antes, otros después.

No habitamos el universo que deberíamos es entonces el término correcto.

Flotamos en una inmensidad incomprensible de probabilidades, alejados eso si de algunas de las cosas que hallamos harto preciosas.

Nuestros recuerdos cual papel se ven dañados por el agua cósmica en que flota nuestra imperfecta existencia.

A veces un lago nos basta por mar, a veces no debiera ser más que eso. Las palabras aisladas, perdidas, arrojadas entre memorias que no se cuidaron lo suficiente son lo que nos queda a modo de memento.

No se si todos los hilos del tiempo se rompen desde dos sitios pero creería que es así. No se si la verdad debiera valer lo que vale pero en ciertos casos no me queda sino creer que si.

Solo se que este no debería ser nuestro universo, que los violines retumban un poco extraño en los oídos de los hombres de esta particular tierra, que los hilos están demasiado rotos y las hojas de papel escritas demasiado mojadas, que la tinta vertida originalmente en ellas se disuelve en los cuerpos de agua y luego volátil como polvo habita los vientos y se va en ellos, incapaz de escribir un solo capitulo más.

No se si yo elegí este universo, hay veces que me gusta creer que no lo hice, pero si hubiera culpa que arrojar sobre este cuerpo y el fantasma que habita el caparazón la aceptaría, se que traje a mi otras tantas cosas que hoy aún lastiman las gélidas palmas de mis manos y de ellas no reniego, no puedo.

Las sonrisas en parques olvidados en los que no forme ningún recuerdo propio pero participe en la resurrección de otros bien lo valieron, las palabras con la intención adecuada perdidas en los marismas de tiempo de la memoria de otros, de los que llegan, de aquellos cuyo mundo debemos salvar que nunca el nuestro...también esas quedan a ver que se hace con ellas.

Pero el mundo que queda, el universo erróneo al que trajimos todos nuestra existencia aún es nuestra responsabilidad más no nuestro derecho. Como por mi nadie queda solo me quedan las cargas y no los goces y no los derechos.

Este no es el universo que debiéramos habitar, ya no digamos el que quisiéramos con mejores dones y la correcta utilización de todos ellos.

A one anew (2019)

Me encontraba en tu puerta -así ocurre en mi visión- tenía en la mano un objeto, mundano y mágico a la vez, bastaba su operativa existencia para mirarte una vez más y tratar de acabar yo mismo con el juego que he estado construyendo con las sombras que proyectaste alguna vez en una calle cualquiera y que aprisione con la mía para convertir repetidamente en golpes de teclado, golpes violentos e inexactos que trataban de pulir una escultura perfecta que no esta en mis manos esculpir.

En cualquier caso; me encontraba en tu puerta que visite alguna vez, antes de quedar prendado -porque no, no quede prendado a la idea de ti de primera vista- y trataba de extender mis manos para darte algo a cambio de todos esos golpes de teclado y trazos dispersos y palabras al viento que he hecho inspirado en la sombría idea de ti; nunca extenderlos para acercarte porque solo tu tendrías aquel llamado y algo dentro de mi me dice, de manera constante aunque no perpetua que no habrías de hacerlo en nuestros mundos...

Quizá por eso escribo de ti y nos doy otros tantos mundos para andar en donde sea posible que me llames, y que responda embelesado -aunque respondo embelesado también en este océano puede que eso lo sepas o no, ese tanto lo ignoro-.

Cuando todo ha pasado y mi espíritu encuentra calma dentro de sus propias palabras, cuando se que no escucharemos Across the Stars mientras una hecatombe nos borra del mapa; ni me darás la mano al ritmo de una canción de rock que referencía novela de algún distópico futuro...camino hacia delante a un ritmo inconstante todavía y si, volteo mucho a lo dejado atrás que representas; a lo que nunca fue porque no podía ser, a lo que podría hacerme sonreír con la misma prontitud que traerme lagrimas intensas, a la sonrisa adecuada que vi apenas un par de ocasiones, a la mirada profunda que se guardaba deseos buenos y sombríos pensamientos y tristeza y alegría escasa pero significativa.

Eres un verano que desearía haber alcanzado. Quizá tras la carga narrativa, la magia narrativa que estuve vertiendo virtuosamente en tus siluetas por algunos años no queda verano que alcanzar para mi sino funcionales y prácticos otoños, yo aprendí lecciones en el trayecto aunque me negará a aceptarlas del todo, aunque no me rindiera a ellas como y cuando debía.

No moriré de ti, la culpa nunca estuvo de tu lado, quizá solo una respuesta, 3 respuestas distintas que nunca supe pedirte: hablar más, tanto más, como para que tu voz no me fuera un fantasma, esa pudiste dármela estoy seguro si hubiera sabido como pedirla; bailar -aunque odio bailar pero debe ser estéticamente agradable el mirarte mover a un ritmo adecuado y quizá sonreir y burlarte justamente de mi torpeza- ese tanto no estoy seguro de que exista en esta tierra ni en otras cercanas; a kiss to the very end -ese no podías darlo creo yo, y vale más que un cielo y un mundo como alguno más virtuoso ha dicho en su tiempo y momento-.

No moriré de ti, pero por alguna razón, una imperfección en mi naturaleza humana, un capricho mitad mio, mitad del destino...habrá -como hay para otras lo admito- un vacío especifico en mi para la silueta de ti todo el tiempo y cuando, si alguna vez las azarosas moiras nos cruzasen de nuevo...sonreiré de nuevo, ese poder mantendrás aún por sobre los mares y sobre los años sobre mi.