Un recuerdo guardado allá, del lado correcto, donde los dolores eran menos y mis fracasos prácticamente nulos se convierte en un pequeño instante en que el valor es suficiente y los movimientos parecen adecuados.
La voz que dijo una frase que no he podido olvidar en muchisimos años -una frase bastante aleatoria eso si- mantiene rastros en una voz que podría decir muchas frases más allá de mi.
Siempre estuvo un poquito más allá de mi pero a la vez se sentía cercana en aquellos días y luego un montón de vida paso como si pasará una fiebre, a veces grata y otras cansada, fallida incluso.
No podría decir que aguarda en el futuro pero en este enero si quisiera verlo.
viernes, 4 de enero de 2019
jueves, 3 de enero de 2019
Ese sueño
Tras aquél sueño no habría tenido que dormir más creo yo, su fin, cualquiera que fuera me despertó, porque no podía ser mejor ya, porque como buena historia sabía como llegar a su final.
Que sueño! Que hermosas construcciones jugo mi mente, allí donde la idea de ella era vaga pero su rostro claro y había estrellas y había ceguera para enmarcarlo!
Pensándolo ya, recordándole ya despierto creo que el cabello no era el correcto en aquellos momentos muchos en que su espalda estaba sentada.
No era un sueño de aquellos que contaría cualquiera, enfundada de blanco en un salón grande pero viejo y con mucha compañía era una Beatriz muy particular en mi infierno (gris con los colores erróneos -aunque cada vez menos- y en una cierta montaña) más personal, algún nombre que me es harto conocido aparecía de villano invisible y mis males que en realidad fueron por lluvias eran mezclados con otros que el gentío provocó para llevarme a ella.
Me juraba cosas tantas, de amor ninguna y dejaba que le besara una mejilla!
En ese mundo y en este eso me bastaba y entre más lo pienso más quiero dedicarme a las letras para dedicarle epistolares completas. Y que baste el orden de suficientes palabras por aquellos besos que en la frente o en la mejilla no podría darle, más allá de ellos como no debo no le daría para no incomodarle de modo alguno.
Como habita mis sueños, como a veces los camina, domina allí donde nadie más puede; donde quizá deberían, esos sitios no le pertenecen a Morfeo sino a ella, a la idea de ella que irónicamente dos veces en lo que va del año fue descrita de modo similar por mi primero y luego por una mujer harto más experimentada.
Por las noches me gana tanto que desespero y sueño los lugares correctos con ella, correctos por el mero hecho de que se digna a presentarse en principio.
Volví a dormir eso si, no soñé más con ella sino que jugaba un complejo videojuego y que me ganaba el niño que empieza a dejar de lucir como niño; bastante más idílico, sin infierno que rodease, un buen sueño también, este sustentado bastante más en la realidad que trajo el día y traje yo y mis actos.
Pero es que como Beatriz tocada por la luz de las estrellas del modo irreal en que se convertía en la imagen sonora de una Elektra...ella tenía que habitar mis infiernos, es curioso que el inconsciente fuera capaz de construir ese tanto...
¿Depende de mi o de ella sacarme hacia los purgatorios y al incierto cielo que después esperan?
Que sueño! Que hermosas construcciones jugo mi mente, allí donde la idea de ella era vaga pero su rostro claro y había estrellas y había ceguera para enmarcarlo!
Pensándolo ya, recordándole ya despierto creo que el cabello no era el correcto en aquellos momentos muchos en que su espalda estaba sentada.
No era un sueño de aquellos que contaría cualquiera, enfundada de blanco en un salón grande pero viejo y con mucha compañía era una Beatriz muy particular en mi infierno (gris con los colores erróneos -aunque cada vez menos- y en una cierta montaña) más personal, algún nombre que me es harto conocido aparecía de villano invisible y mis males que en realidad fueron por lluvias eran mezclados con otros que el gentío provocó para llevarme a ella.
Me juraba cosas tantas, de amor ninguna y dejaba que le besara una mejilla!
En ese mundo y en este eso me bastaba y entre más lo pienso más quiero dedicarme a las letras para dedicarle epistolares completas. Y que baste el orden de suficientes palabras por aquellos besos que en la frente o en la mejilla no podría darle, más allá de ellos como no debo no le daría para no incomodarle de modo alguno.
Como habita mis sueños, como a veces los camina, domina allí donde nadie más puede; donde quizá deberían, esos sitios no le pertenecen a Morfeo sino a ella, a la idea de ella que irónicamente dos veces en lo que va del año fue descrita de modo similar por mi primero y luego por una mujer harto más experimentada.
Por las noches me gana tanto que desespero y sueño los lugares correctos con ella, correctos por el mero hecho de que se digna a presentarse en principio.
Volví a dormir eso si, no soñé más con ella sino que jugaba un complejo videojuego y que me ganaba el niño que empieza a dejar de lucir como niño; bastante más idílico, sin infierno que rodease, un buen sueño también, este sustentado bastante más en la realidad que trajo el día y traje yo y mis actos.
Pero es que como Beatriz tocada por la luz de las estrellas del modo irreal en que se convertía en la imagen sonora de una Elektra...ella tenía que habitar mis infiernos, es curioso que el inconsciente fuera capaz de construir ese tanto...
¿Depende de mi o de ella sacarme hacia los purgatorios y al incierto cielo que después esperan?
jueves, 20 de diciembre de 2018
confession
When you come back -the real you-
A hope inside me comes back, it should be dead by now though.
The hope based not on you but rather in the idea of you.
The idea of you never was, it is no one's business but mine.
The idea of you it is in a certain way my own shadow taking over the shade of your body and painting there things that you are not as strong as the little things that you are that I know.
The idea of you is what strangles me, not you, never you.
You cannot save me, why should you? There is no crime of yours to account for.
This madness, the sadness that takes over and breaks me little by little...
It is of my own doing...
It's always been.
It is also a fairly poetic punishment for me.
The kind of hell greeks wrote about.
A hope inside me comes back, it should be dead by now though.
The hope based not on you but rather in the idea of you.
The idea of you never was, it is no one's business but mine.
The idea of you it is in a certain way my own shadow taking over the shade of your body and painting there things that you are not as strong as the little things that you are that I know.
The idea of you is what strangles me, not you, never you.
You cannot save me, why should you? There is no crime of yours to account for.
This madness, the sadness that takes over and breaks me little by little...
It is of my own doing...
It's always been.
It is also a fairly poetic punishment for me.
The kind of hell greeks wrote about.
Drowning
Sigo escribiendo con cierta premura porque hay tanto que tenía que decirte, que decirle a alguien...
palabras y sentires que no puedo dejar que se queden en mi, porque procesados y a momentos pueden ser otras cosas y abrir otras rutas pero todas dentro de mi podrían sin duda ahogarme en mis propias tormentas, tormentas mías, de nadie más.
Podría la niebla correcta salvarme?
palabras y sentires que no puedo dejar que se queden en mi, porque procesados y a momentos pueden ser otras cosas y abrir otras rutas pero todas dentro de mi podrían sin duda ahogarme en mis propias tormentas, tormentas mías, de nadie más.
Podría la niebla correcta salvarme?
miércoles, 19 de diciembre de 2018
Traducción libre
Esta danza, estos pasos, agitados, apresurados a veces, esas vueltas para tomar fotos, nerviosos movimientos entre la gente bajo el sol de diciembre...me hace sentir como el viento.
Es en realidad un arma que empuño en defensa propia, es como un bastón que guía mis pasos en la oscuridad y a veces sostiene mi peso y el peso de las cosas que traigo en la espalda.
Sus ataques y más aún sus defensas son efectivas contra el presente, presente imperfecto, presente continuo...sin ti.
No explicaré mucho, no será denso, no hay mucho que explicar o contar al final de todo, mantengo cierta ligereza, como sino estuviera aquí mientras sigo moviendome y tratando de seguir un curso en que pueda seguir mi danza sin dañar a nadie y salvandome a mi; continuando tan cerca de estrellarme, sordo, atontado y ciego.
En ti sigo perdido, en los significados que ate a tu cuerpo y a tu nombre, no los ataste o construiste tu, eso si, no puedo culparte de esto, el que todo este amor sea en vano no es culpa ni asunto de otro sino mía.
El que en ti siga perdido...esta en mi.
Es en realidad un arma que empuño en defensa propia, es como un bastón que guía mis pasos en la oscuridad y a veces sostiene mi peso y el peso de las cosas que traigo en la espalda.
Sus ataques y más aún sus defensas son efectivas contra el presente, presente imperfecto, presente continuo...sin ti.
No explicaré mucho, no será denso, no hay mucho que explicar o contar al final de todo, mantengo cierta ligereza, como sino estuviera aquí mientras sigo moviendome y tratando de seguir un curso en que pueda seguir mi danza sin dañar a nadie y salvandome a mi; continuando tan cerca de estrellarme, sordo, atontado y ciego.
En ti sigo perdido, en los significados que ate a tu cuerpo y a tu nombre, no los ataste o construiste tu, eso si, no puedo culparte de esto, el que todo este amor sea en vano no es culpa ni asunto de otro sino mía.
El que en ti siga perdido...esta en mi.
viernes, 14 de diciembre de 2018
Previo
El calor abandona mis manos, como otras tantas veces, tristemente he encontrado esperanzas para habitar la no esperanza en que la realidad me ha dejado.
Pero tener esperanzas es tener miedo, aprender y aceptar que quedan cosas que arriesgar y perder porque quizá sino las hubiera no habría modo de jugar, aunque juguemos un juego largo en el que no se puede ganar como ganarían los otros.
Una parte del viaje es el final y quizá llegar al final, cualquiera que este fuese debe servir para algo, aunque hay finales que pueden doler mucho todavía y pocos que otorgan cierto consuelo.
Ha sido demasiada montaña rusa en relativamente poco tiempo, no lo veo ocurriendo de nuevo, no de esta manera, desatada, no planeada, mágica.
No veo modo en que la montaña rusa prevalezca más allá de hoy, al menos suponiendo que como siempre el outcome será el peor posible para mi.
And still I shall march. For a sight a world, for the improbable smile all heavens and there is nothing more to be gained, but to me that is a worth ambition even in this no hope place I inhabit.
Pero tener esperanzas es tener miedo, aprender y aceptar que quedan cosas que arriesgar y perder porque quizá sino las hubiera no habría modo de jugar, aunque juguemos un juego largo en el que no se puede ganar como ganarían los otros.
Una parte del viaje es el final y quizá llegar al final, cualquiera que este fuese debe servir para algo, aunque hay finales que pueden doler mucho todavía y pocos que otorgan cierto consuelo.
Ha sido demasiada montaña rusa en relativamente poco tiempo, no lo veo ocurriendo de nuevo, no de esta manera, desatada, no planeada, mágica.
No veo modo en que la montaña rusa prevalezca más allá de hoy, al menos suponiendo que como siempre el outcome será el peor posible para mi.
And still I shall march. For a sight a world, for the improbable smile all heavens and there is nothing more to be gained, but to me that is a worth ambition even in this no hope place I inhabit.
miércoles, 12 de diciembre de 2018
Acceptance
El que no pudiera quererme como yo la quería, el poder entender eso quizá de un modo más evidente que en otros casos.
El no poder torturarme pensando que podría haber hecho mil y un cosas para no regarla o no haber hecho alguna, todo eso había lavado la tristeza de mi cuerpo de un modo que no creí posible.
Habría a quien le llenase de ira pero no a mi, a mi me hizo disfrutar de un modo bastante distinto mi pizza que debía ayudarme con la depresión pero se volvió una pizza de aceptación.
Esta fue una montaña rusa bonita, horrible también, pero si este es el final o el final esta tantito después en la cotidianidad de palabras intercambiadas de vez en vez esta bien por mi.
El no poder torturarme pensando que podría haber hecho mil y un cosas para no regarla o no haber hecho alguna, todo eso había lavado la tristeza de mi cuerpo de un modo que no creí posible.
Habría a quien le llenase de ira pero no a mi, a mi me hizo disfrutar de un modo bastante distinto mi pizza que debía ayudarme con la depresión pero se volvió una pizza de aceptación.
Esta fue una montaña rusa bonita, horrible también, pero si este es el final o el final esta tantito después en la cotidianidad de palabras intercambiadas de vez en vez esta bien por mi.
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