miércoles, 10 de mayo de 2023

no le llamaría una felicitación (2011)

No soy bueno para las felicitaciones ni para arrojar palabras en el momento en que se necesitan, no me llevo los premios de retorica, y no podía expresar en palabras algunas ideas; los limites existen y los mios estan allí, yo no puedo expresar ideas y si algo aprendí del curso de literatura es que el campo que mejor manejo todo tiene que ver con los recuerdos.

Los recuerdos que no son solo mios no me pertenecen ya estan en aquel que los compartió conmigo no son un regalo.

Sería apto que pudieran serlo.

El mismo verano, la misma hora y el mismo parque pueden ser muy diferentes, bajo un color gris puede habitar la dicha y gula de un niño jugando y coleccionando hologramas pequeños y la sensación de aislamiento e incomprensión de como los actos propios dañan a los demas, me pregunto que tan dañados estaran mis pensamientos si este es el primer recuerdo que se viene a mi, el parque con su cielo gris de verano, por un lado con bicicletas y compañeros de la escuela con las madres platicando no muy lejos y por el otro desolado, lluvioso sin nada sino empatia.

Quiza ese es mi recuerdo porque representa lo que significa ser una madre en todos los aspectos en el felíz y en el oscuro, llevarme a mi felicidad y tomar conmigo responsabilidades de actos que no cometiste.

En aquel entonces quizá era necesario, aunque cierto es que hace poco demostre que quizá he cambiado demasiado poco de entonces hasta ahora por mi propio perjuicio.

Y ahora; ahora que 13 años se han ido de ese verano, y aquel supermercado por Zaragoza se me ha borrado un poco de la mente, ahora que el balón de hologramas esta deshecho en algún lugar del mundo, ahora no debes mas tomar dolor o responsabilidad de mis actos, ahora creo haber desenterrado mi propio camino.

Pienso que un paso insignificante es cuanto menos un signo bueno, un modo para seguir cambiando la marea cual molesta maestra agua, hasta que deje de oprimirme, cambiar la marea sin embargo llevara su tiempo no como lo objetaba aquel Rey en El Principito sino simplemente tiempo.

A veces lo único que desearía es tener mas tiempo, aunque he aprendido que sin un proposito ni todo el tiempo del mundo basta para hacer algo.

Alguna vez desearía ser alguien de quien fuera mas sencillo estar orgulloso mas días en el año que un par.

De todos los caminos y particiones solo existen dos para mi, o alzarme mas alto que cualquiera desde los días de Elendil o caer en la oscuridad mas profunda, aquella frase se pego conmigo junto a otras tantas en el momento en que la vi; entendí que me aplicaba y me describía, y empece a tener miedo...

Lo cierto es que poco a poco veo el sendero rumbo al lago y las estrellas, y aunque es un sendero cuyo final he trazado yo, erratica y complejamente, puedo mirar atras las tardes de bicicleta en la explanada, las noches en la Iglesia dejando que preguntara y preguntara hasta que se rompieran las vendas, los mediodías caminando, es posible que te extrañara cuando retome unos años mas tarde el mismo camino unas horas mas tarde sin compañia alguna.

Pude haberme perdido en ese momento pero creo que pusiste suficientes cosas en mi como para que no me perdiera y encontrara en donde nadie podía mirar amor verdadero, metaforas funcionales, momentos de valor genuino, si hay algo malo en mi es a la vez lo bueno, de la caminata que no me perdí deje crecer una afición por mundos que no son este mundo, lugares a donde necesitamos ver cuando llegamos a un punto tan desesperanzado como el actual.

Estoy seguro que no acabe siendo como esperabas que fuera, pero tambien de que soy mas de lo que hubiera sido sin toda esa dedicación y lecciones entregadas de curioso modo.

Se que aun no soy del todo, que aun no acabo de hacer todo bien. Uno de estos días de algún modo...

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