viernes, 19 de diciembre de 2008

A Dead Butterfly

Y el rojo impregnaba los vidrios dandole una luz mortecina al cuarto...
Luz de Luna manchada en sangre.

Acaso el asombro se había vuelto terror profundo.
Donde el terror profundo se había vuelto valor en primer punto.

La niebla no entraba por las fisuras cubiertas con almohadas impecables
Quiza resistentes por el recuerdo de los padres grabado en ellas.
Pero acado los vidrios y las batientes de madera tendrían igual suerte?
A permanecer integras cuando el mundo se desvanece.

La Luna era ya apenas una mancha alla arriba (Alla abajo)
Y no era en quien confiar.
Un asco extraño invadio al niño, conciente de que las flores eran mariposa y los tes eran mariposa.

Cuando hubo superado la convulsión lo entendió sin embargo.

las flores eran mariposa...
Los tes eran mariposa...

El era mariposa.
A un grito alarido los vidrios cedieron
El rojo vino a el pero no atacando sino envolviendo.

Y el fue al rojo pero no temeroso ni rendido sino imponiendo

Y salio por la ventana aleteando a modo inverso para no caer en el cielo
De los tubos quedando solo pedazos rotos...

Y entro por la misma puerta pintandola de rojo con un curioso grabado...
Sobre su propia historia para el siguiente niño que por allí descendiera

Y tomo el lugar al fondo de aquella morada, tiñendola de rojo como antes estuvo azulada.
Esperando que el día de la inmolación nunca llegara...
listo sin embargo para cerrar el circulo de ocurrir de ese modo.

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