miércoles, 24 de marzo de 2021

Escrito originalmente en Marzo 25 2020

 Relatos desde el Exterior en otro probable Fin del Mundo.

La última vez que estuve allá afuera y la Ciudad no era un territorio fantasma...
No, estoy mintiendo, hoy mientras iba al trabajo el metro era todo menos un tren fantasma; era un montón de olores que yo no percibo y el calor conjunto de montones de personas y la textura de los guantes de uno entre todos los pasajeros, era el momento en que la luz no se ha presentado para pintar la cotidianidad pero en que la oscuridad no permite ya esconder nuestros rostros aburridos y desencajados.

La última vez que estuve en una Ciudad invadida por el invisible espíritu de la normalidad -eso suena mejor- mire a personas bailarle a la lluvia, dicen que la trajeron con ganas en los territorios al sur, me pregunte porque pedían lluvia si los días de lluvia no han llegado todavía.
Lo deje pasar aunque no realmente, sus tambores me invitaban a danzar; sino a marchar y morir por algún Dios que desconozco.
No creo contar con Dios alguno en mi catalogo de amigos de WhatsApp ahora que lo pienso.
Aunque le escribo constantemente a varios.
Ahora la Ciudad es Fantasma a medias, Zombie resucitado a medias, esta incompleta.
La he visto incompleta, se lo que les digo, las flores de jacarandas no caen completas de los arboles y los charcos solo cobran forma en la mitad de los agujeros que les hospedan.
Estuvimos esperando este momento todo el tiempo pero no estábamos preparados para cuando llegó, no nos permite cantar nuestros cantos, ni definirnos en heroicos grandes actos, al contrario, exige que los heroísmos sean sobre anónimos silencios, perpetuos encierros, nos coloca con nuestro peor enemigo en nuestros cuartos, tenemos que soportarle todo el tiempo durante mucho tiempo y sus oscuras voces y sus más atroces actos que por supuesto son nuestros más atroces actos.
Cantamos -no, ustedes cantan, yo no le canto a nadie- suave a los que nos son cercanos aunque no estén cerca, escribimos para que la historia de nuestra cuarentena enseñe algo a los que son muy jóvenes para recordarla en forma.

Trazamos letras desesperadas desde todos los sitios, preservamos nuestros relatos, nuestra humanidad puede preservarse a través de ellos.

Miramos las noticias y queremos creer que hay algo que preservar que no tiene que ver

con el miedo que ahí se expresa. Se que yo si.

El tiempo le dará la razón a alguien, la humanidad puede tenerla, espero que la tenga,

pero no en su conjunto absoluto, no cuando los miedos le ganan,

no cuando niega la armonía -a veces violenta- con las otras naturalezas que habitan el planeta.

Trato de expresar mis ideas, las unas se enciman con las otras, el caos me invade,

ya me había invadido antes, la suma de todo es quizá menor que sus partes,

estoy consciente de esto y aún así les permito ver la luz del mundo que no acaba, porque el mundo no acaba, solo podemos acabar nosotros.

martes, 23 de marzo de 2021

Para encontrar el material de ilustración adecuado.

 Hay quien encontrando entre mis archivos esos viejos clips de vídeo, recolectados de un Museo muy pequeño o de una pequeña cocina de atención...no encontrarían la belleza en su gesto cansado, en su tristeza, pero puedo asegurarles que estaba ahí, a punto de desvanecerse por siempre de mis manos, de permanecer en otro sitio, un lugar más oscuro y más lejano, pero una vez supe encontrarla y mi memoria no me dejaría olvidarlo todo tan fácil...de hacerlo no se en que condición estaría.

lunes, 22 de marzo de 2021

Entrada originalmente de Marzo 23 2018

 Never forg...

No podrás perdonarme nunca y por la misma extensión te imploro que nunca me olvides, que los lagos que visitamos juntos permanezcan en ti como un recuerdo grato, que sirvan de recuerdo acuoso en los soles más inclementes de primavera.

No me mantengas como un recuerdo fresco sino como uno borroso, cual sabor proveniente de una taza de té alguna vez grata, no cargada de especias orientales sino con un sabor apenas diluido en un amplio cuarto que verá desarrollarse el capitulo primero.

Este capitulo no termina bien, dije hace no mucho y asquerosamente tenía razón -aunque no en la precisión que esperaba- El sonido de un piano agita mi corazón, de algo más, de pasos bajo el golpeteo de las teclas, de porcelana rompiéndose, me enseñaste a soñar y también a tener pesadillas, quizá más bien le diste forma a los monstruos que sin forma siempre habitaron en mi.

Los monstruos que destruyeron todo alrededor, los tuyos no fueron, fue lo que habitaba mi corazón.

No me perdones, se que no puedes, nunca me olvides, aunque quizá debieras.

--

No me perdones, son sombras de palabras, actos lejanos e incomprensibles los que ahora llegan a ti, nunca me olvides porque traté de ser algo bueno todo el tiempo y de cuidar de ti y guiar tu sendero tanto como pude para que no se tornará como el mio, quizá ese nunca fue el punto pero se que yo lo visualizaba así.

Deja que prevalezca un recuerdo distorsionado más hacía los colores nostálgicos que hacia los grises de lluvia, deja que aparezca cuando los flashes de un lugar que habitaste y que habías olvidado de pronto se presenten detrás de tus ojos.

--

No me perdones Mary, nunca me olvides.

No me perdones Heather, nunca me olvides.

sábado, 20 de marzo de 2021

The odd revelation

 Mientras te contaba lo que tenía de recuerdo y tu me contabas lo que tu guardabas -se parecía en una orilla y difería en la otra-, nuestras memorias se encontraron ahí donde nosotros ya no podemos. 

Mientras te cansaba caminando como solíamos hacerlo agradecía que nos quedaran ruinas arqueológicas que transitar aunque nuestro idioma de otrora ya estuviera muerto.

Cualquiera podría interpretar erróneamente este texto, nadie como yo entiende hasta donde avanzamos y como no hay regreso, pero aún tras todo tu sufrimiento -ese del que espero que desatar las cuerdas simbólicas te ayude a alejar perpetuo- sigo creyendo que eres quien no me rechaza aún conociéndome entero. 

Ahora ya no escribo ni oscuridades ni luces, me he limitado a expresar las emociones que me quedan, son un sitio extraño y yo mismo me resulto un sitio extraño.

El mundo quizá me da opciones y me niego a ellas, se que estoy muy jodido porque el caminar alrededor contigo todavía es una de mis actividades favoritas, el que podamos hablar abiertamente de lo que buscamos y no buscamos, de lo que no encontramos es un punto a favor más que en contra. 

jueves, 18 de marzo de 2021

La memoria escondida de un atropellado regreso.

 Me puse a escuchar Neon Nights, apareció en una carpeta que para todo propósito es una ventana al 2009, 12 años atrás ya escribía menos por acá y Facebook se empezaba a apropiar de mi tiempo, ahora lo he migrado hacía otra red, aunque más me valdría ocuparlo en mejores planes, el tiempo es un recurso finito para los humanos. 
Escuchar la pista me recordó ese viaje en camión al revés, tan perdidos estábamos, tan extraña era esa zona para ambos, nos dejaron quedarnos en el camión e ir de vuelta, no se si eso aún se permitiría, nos atardeció mientras el camión subía lejos lejos, no recuerdo mucho de aquel día, no recuerdo las fotos que tomamos, no me las quede yo, no se porque motivo quizá las rechazaron, se que no estaba ahí cuando grabaron las piezas finales, que trabajaba en la venta dominical y que ninguna de ustedes dos tuvo problemas en dejarme faltar porque había asistido los otros días. 
Pero es curioso que haya olvidado los detalles del día en si mismo excepto por nuestro accidentado viaje de regreso...que permanece guardado, escondido en una canción.

domingo, 7 de marzo de 2021

Recuerdo a Futuro

 Guardo un recuerdo especifico en el que canto sufriendo una canción folklorica, no se a que momento pertenece, a veces siento que es un recuerdo que va a ocurrir en un futuro cercano, que cuando apareció por primera vez en mi cabeza no tenía motivo de existir, no podía sentir la canción, aunque ahora lo encuentro, frente al grupo de mariachi japonés en que la canción aparece más vigente en mis memorias existentes mi voz no aparece en absoluto para la grabación. El sentido parece aparecer esperando la salida, el instante en que mi recuerdo a futuro se desenvuelva e igual que Volver al Futuro deje de pertenecer al porvenir para integrarse al pasado en que siempre quiso esconderse. 

viernes, 5 de marzo de 2021

Sobre la brujería fallida.

 Mientras una canción nueva y triste se reproduce en el pequeño artefacto que me fue cedido hace algunos años cuando la esperanza de encontrar alguna alegría era alta...me obligo a reflexionar sobre la soledad y como la combatimos, dentro de esa idea por supuesto se filtran las nociones de si soy realmente un villano por mirar una fotografía de manera contraria a como la miran los otros. 

No lo creo, pero siento que pronto no bastará con lo que crea. 

Por supuesto intuyo que un asunto está relacionado con el otro. 

La tristeza de hoy resulta particularmente extraña y quiero prometerme contra futuras dosis.