Perdido.
Caminaba a través del Valle de Litt y se interno en los Bosques Verdes de Cortal,
lugares maravillosos en sus años jóvenes, escenarios de suficientes aventuras,
refugios en adecuadas noches, las flores purpuras nocturnas florecían,
algunas sombras se movían con ritmos que el caminante conocía muy bien,
para aquellos quizá el brillo de las flores y el olor de las hojas,
el sabor de los manantiales
y la caricia de los vientos del sur eran lo que el recordaba.
Para el nada, el viento era fresco sin duda,
mejor al aire polvoso y sucio que se apropiaba de las ciudades amuralladas; pero no era más.
Quizá soñó alguna vez que andar de nuevo esas ricas y misteriosas tierras podría... traer de vuelta algo que había perdido en el pasado. Tal cosa no había ocurrido.
Lo perdido había quedado perdido
y no dependía de tierra alguna o de él recuperarlo,
magias oscuras lo habían arrancado de sus ojos y de sus manos
pero lo perdido estaba allí para otros,
eso fue lo que entendió. No era consuelo alguno.
La oscuridad se extendía por allí como una masa amorfa y poderosa,
dándose de topes con los bordes más claros del mundo, deseando recuperar también algo,
quejándose en idiomas olvidados que podían helar corazones menos osados, puede que en su inmenso poderío aquella esencia; que había arrancado algo de los ojos y manos de algunos no notará su proceder en el mundo y los puentes entre dimensiones que cortaba su decisión de extenderse más allá de los cielos nocturnos y las cuevas profundas hacia sitios de otra pertenencia, hacia valles tan soleados como el de Litt o ciudades blancas como las de las Regiones Xin.
lugares maravillosos en sus años jóvenes, escenarios de suficientes aventuras,
refugios en adecuadas noches, las flores purpuras nocturnas florecían,
algunas sombras se movían con ritmos que el caminante conocía muy bien,
para aquellos quizá el brillo de las flores y el olor de las hojas,
el sabor de los manantiales
y la caricia de los vientos del sur eran lo que el recordaba.
Para el nada, el viento era fresco sin duda,
mejor al aire polvoso y sucio que se apropiaba de las ciudades amuralladas; pero no era más.
Quizá soñó alguna vez que andar de nuevo esas ricas y misteriosas tierras podría... traer de vuelta algo que había perdido en el pasado. Tal cosa no había ocurrido.
Lo perdido había quedado perdido
y no dependía de tierra alguna o de él recuperarlo,
magias oscuras lo habían arrancado de sus ojos y de sus manos
pero lo perdido estaba allí para otros,
eso fue lo que entendió. No era consuelo alguno.
La oscuridad se extendía por allí como una masa amorfa y poderosa,
dándose de topes con los bordes más claros del mundo, deseando recuperar también algo,
quejándose en idiomas olvidados que podían helar corazones menos osados, puede que en su inmenso poderío aquella esencia; que había arrancado algo de los ojos y manos de algunos no notará su proceder en el mundo y los puentes entre dimensiones que cortaba su decisión de extenderse más allá de los cielos nocturnos y las cuevas profundas hacia sitios de otra pertenencia, hacia valles tan soleados como el de Litt o ciudades blancas como las de las Regiones Xin.
No hay comentarios:
Publicar un comentario