Mientras el frío por debajo de las cobijas trepa por mis piernas, una sombra, un monstruo mayor trepa por detrás de mi cabeza, descubro los limites harto cercanos de mi bondad y el horrible territorio que hay más allá.
Descubro a quien me espera en los inviernos consecutivos que no he podido vencer en largos eones.
Me preparo, juro que esta vez daré combate pero no doy dicho combate.
Tambaleo y caigo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario