Somos la colección de nuestras tragedias Kris, me gusta creer que mi timidez y falta de decisión al hablar contigo es una de ellas, pero soy otras tantas a estas alturas, y también somos algo más, somos ese instante en primavera, somos la última vez que nos vimos, somos -fuiste, eres- todas las otras historias que nada tenían que ver y que tienen más peso al final.
Hoy escuchando la canción y pensando en los amores preparatorianos perdidos tu resultas el más notable, la historia que no escribió instantes después, el que no permanezcas en este plano...
Pero hoy, por la esperanza en el instante imperfecto de otra persona -alguien que se parece un poco a mi y también es muy distinto- siento que quiero convertirme en esperanza o que quizá en ciertos modos ya me he convertido en ello, las cosas que creo que te debo, seguro no la querrías, pero cuando las haga estaré pensando en ti, te he debido esos destellos de luz más tiempo que las otras promesas que si he logrado cumplir enteras -o estoy en el proceso de terminarlas-.
Me volví esperanza para otros, a veces no se como serlo para mi. Cuando jugabas con tus pies en mi banca y arrojabas agua sobre mi yo no tenía idea de quien era Gwen Stacy, pero sin que nunca hayamos sido nada realmente tu eres la Gwen Stacy de mi historia.
No se que me hizo llegar a esta conclusión tan lejos de los febreros en que cumplías años, los marzos de primavera en que te acompañe o septiembre fatídico que te robo de este mundo.
Estoy sonriendo con esos recuerdos demasiado breves y demasiado borrosos, esta noche todavía eres esperanza...no se que tanto te sirva de consuelo.
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