domingo, 4 de julio de 2010

ID4

Te conte que me recuerdo, en tu oscura noche vagando por la red, bajando las canciones que ya no existen, cansado, andando otro día mas, pegando quizá algun sticker en la colosal puerta de Prime, doblando varillas, cortando mis manos, que pensabas entonces de mi...apenas habías huido en el buen Etiopia, y el mundo parecía brillante sin duda, si los fantasmas de aquellos días a mi también me parecen aun cercanos.

Te conte de las espadas que miraba mientras tu cabello flotaba por sobre los autos, era una calida tarde de verano, descanso minimo en momentos mas apretados.

Pero no podría haber mayor distancia, si yo miro con melancolía todo aquello y tu sufres de sus rezagos. Nos rompemos un tanto, querer huir de, querer correr hacia.

Pero deja deja de lado los vientos de la percepción, de aquel cruce que no dimos juntos, cuando yo sali de Prime despidiendome quiza tomando un autobus pegado al libro que ahora reposa en tu librero.

No puedo dejar de ver que esas dos distancias, lejanas aunque cierto no insalvables aprendieron a servirse juntas, a mezclarse en una lata de té helado mientras que se separan por distintos metodos de propulsion a chorro.

No, yo no puedo borrar las marcas y lineas, puedo quedarme cerca mientras te recorren, mientras rayan tus ojos puedo besarlos y desaparecer cuando quieras el dolor para ti sola, para tomarlo todo hacerle bolita de papel y arrojarle el fuego de tu propia boca en el mas bello grito.

Estoy bloqueado en muchas cosas, pero no en verte florecer mas fuerte que antes, resultado unico bueno de todo aquel caos.
Corre cosiendo a escuchar musica diferente con tus compañeros de equipo, habla con cientificas vestidas de azucar para terminar tu tesis y alejate no a los pueblos chicos sino a las ciudades mas lindas. Recuerda la fortaleza de tu nombre ahora que guias tu propio sendero.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

No hay nada más hermoso que leer algo tan significativo a estas horas de la madrugada

Muuh dijo...

Bello escrito ♡♡