martes, 28 de abril de 2009

Lil mints for a headache

una pequeña menta en la dosis adecuada ayuda a enfrentar la tensión de reencuentros non gratos posibles, y cuando uno se rompe aun pues mucho problema trae lo escolar y lo familiar, una mentita fantasma de noche sin cordura puede parecer un buen consuelo.

Una mentita con las orillitas remojadas tiene un saborcito curioso que lo puede poner a uno a ganarle a niño pequeños y perder en el siguiente turno, no puede uno controlarse.

Es aceptable decir que una mentita lo pone a dormir a uno en los largos senderos de valles extraños y de formas curiosas.

Una mentita puede ser sin que uno lo sepa lo único que las contingencias permiten saborear, y tener, cuando la diversion y los gustos se han terminado el mirar las lineas en la pastilla puede volverse un admirable ejercicio.

Una mentita antes de ser procesada escribira lentamente palabras especiales con su esencia en la mano, dejandolas grabadas en el curioso olor de la menta.

Si, eso parece, por eso una mentita puede quitar el dolor de cabeza y por tal colocar una sonrisa, aun cuando sean días soleados que se prueban tan odiosos las mas veces.

Una mentita nerviosa puede tomar fotos curiosos, y una mentita esforzada puede lograr un arreglo de cabello adecuado.

Una mentita ansiosa dara de saltos sin saber donde ira a parar, y puede que el golpe de sabor de una mentita le tire a uno en los pasillos del metro cuando esta debil de enfermedad.

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