Uno de tantos perdido entre muchos días grises que le rodean, entre muchos sabados cansados en la temporada.
Un día lluvioso, siesta vespertina, película vieja vista a medias entre espadas y estacas.
Y creo que una sombra barata del mismo. Sin la propia esencia por supuesto.
Veo, realidades crudas de este mundo a traves de otros.
Entendiendo mi propio ser regado en miles de partes aquí y allá.
Y me aseguro que la vida en realidad resulta mas sencilla al descerebrado.
Pero siempre estuve dispuesto a pagar semejantes precios.
Aunque nunca he sido cobrado en tal manera como pude haber sido cobrado.
Veo espejismos de lo que sería, creyendo en miles de probabilidades claro, aunque fuera como mera excusa matematica que no alcanzo ni a plantear.
Y hablo, de nuevo en enredadas palabras evitando que los fines se expresen en si mismos.
No se si conseguire acaso engañarme con el tiempo como la última vez que escribí así.
Pero no dudo que por esta vez el enredo se sirva de algo a largo plazo.
Mire de reojo mientras el tren pasaba como se reconstruian los suelos, y de tal manera se sepultaban los fantasmas de mis pies, vagando por allí por siempre de los siempres.
Una ligera sonrisa se esbozo en mi. Como si pudiera recordar algo muy en el fondo de mi cerebro. Si recorde algo, de muy distintas ocasiones.
Recordar es lo mio, es cierto suele ser un ancla al pasado.
Pero ya dejo de retenerme, se volvió una parte mas de mi vida, halló su lugar en el rompecabezas que nunca vere terminado (Pero que terminara)
Aun quedan restos de lluvia en mis oidos, pero en ninguna otra parte de mi.
Así como queda esa rara esencia en mi mente, disuelta en todo otro sector de mi ser.
Dormir.
Nadie llorara por mi, nadie debe llorar por mi.
Solo yo.
Es mejor así.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario