300
Empiezo disculpando mi falta de neutralidad en el análisis, pero falta de neutralidad por disfrutar la película no significa que no vaya en profundidad.
La película fue pronto criticada y llevada a los círculos de la polémica como una propaganda de guerra contra Medio Oriente. Niego esa como la intención del escritor hace 10 años al escribirla, pero el discurso visual y auditivo es sin duda impresionante y envolvente.
El máximo ideal; Dentro del imaginario inconciente social encontramos los arquetipos de los que hemos hablado en la clase: héroes, sabios, doncellas. En mi caso llama mas fuerte sin embargo el héroe caído que el reivindicador que sobrevive, tal impresión no es nueva ni exclusiva, los griegos nos dejaron a Aquiles y Héctor por encima de Odiseo y Menélao. Este ideal prevaleció en sus propios días y aun nos impacta fuertemente. Aquel que se enfrenta al Tanathos con las piernas firmes es mas poderoso en el individuo pues ha superado con gracia al mayor enemigo, a lo desconocido. Leonidas es un gran guerrero, un gran amante, tiene un carácter inquebrantable como para ver a los ojos a la muerte. Es una combinación del ello y el superyo sin que uno interfiera con otro. La representación es poderosa por si sola. Impacta el Leonidas de Richard Egan (En la versión de 1961) por lo que representa así como el de Gerard Butler.
Retoma lo mejor de Occidente; mas allá de las clases sociales, el hecho es que nuestra mente tiene grabada la idea. Roldan, Sigfried, Boromir, GGII, Anakin Skywalker, Captain America. Todos son héroes que caen en batalla algunos para alcanzar la redención. Pero Leonidas no necesita redimirse ante nuestros ojos. Somos nosotros los que llegamos a sentir una falta ante tal valor.
El color de 300; no se compara con nada en el mundo real, el retoque digital, los escenarios por computadora, lo vuelven mas bien una representación del inconciente, las formas naturales son abruptas, son duras, no son suaves. El entorno parece indomable, pero los 300 usan ese aterrador conjunto de formas a su favor. Se yerguen sobre la naturaleza y sobre el enemigo.
El enemigo común; si hay algo que se nos ha ido marcando es ver a un enemigo sin rostro, hordas sin historia, esclavos o robots o clones que caen sin que nos preocupe. Se representan en ellos los enemigos que no podemos vencer, pero el héroe puede, esto mas en una película de acción donde el entorno se nos haga distante que en una cuyo escenario sea la actualidad (Básicamente LOTR, SW, Matrix, 300 y cualquier cantidad de películas épicas) Si bien esto puede inscribirse a la imposible labor de dar una historia a cada personaje en pantalla también es cierto que apela como ya dije a que nuestro inconciente ponga rostro en ellos tras los cascos o yelmos. En la última escena no vemos por ejemplo a la horda persa sino solo a los griegos preparando su carga.
El sonido; la música en una épica tiene que acompañar la imagen y no contradecirla como se podría en otro tipo de acción. La musicalizacion tiene escuela en las varias historias de los últimos años. Pero cuando la imagen esta tan purificada como la salida de un ordenador la música nos remonta de nuevo al sueño, a las voces que no provienen de ningún lado, terribles y hermosas a la vez. Las voces todas son firmes, resonando en las estrechas paredes de Termopilae. ¿Están invocando una imagen paterna?
Bajo esa consideración… ¿Puede llamarse casual el tamaño del Rey Dios Jerjes? O es acaso que Leonidas parece no mas que un niño al enfrentarlo y sin embargo lingüísticamente le derrota.
Ahora tocando este punto. Probablemente lo que mas resuena de 300 es que acompañados de una edición de audio excepcional van frases cortas y desafiantes. Ante la amenaza el hombre actual puede replantear su posición, pero aquí “Las flechas que opacaran el Sol” generan una respuesta nada intimidada “Entonces pelearemos en la sombra” Las convenciones sociales están de mas en el campo de batalla, la preservación de la vida adquiere un significado diferente, un ello encerrado surge entre la sangre, un ello sin embargo no total, hay disciplina en las filas espartanas, y la motivación adhiere al exterminar al enemigo de la misma manera que en proteger al aliado.
[Separando estos discursos en el defensivo como se ve en LOTR 3 dirigido a proteger, a salvar lo que esta detrás (Por todo lo que aman en esta bella tierra les pido que se mantengan y peleen). Esta el ofensivo de Matrix Revolution, no adhiere a la esperanza, no hay lugar para ella, es una situación tan osada como la de los 300 salvo que en una ficción cuya propia filosofía pudo haber oscurecido (Si ha llegado nuestra hora ha llegado…Lo único que me resta pedirles es que si les vamos a dar a estos bastardos nuestra vida les demos el infierno antes de dárselas) 300 recalcando combina los dos elementos de mejor manera que anteriores films]
Leonidas encuentra la manera de usar las palabras de Jerjes contra el, y duda a su divinidad de una manera nada sutil que sin embargo se le ofrece solo al espectador. “Rey de Reyes eres tan bondadoso como eres divino” Sus palabras se cirscuncriben a la lógica pues ha sido tentado con grandes cosas, cosas por las que un mero mortal, por las que nosotros caeríamos, para Jerjes en ese momento significan una cosa; para Leonidas sin embargo quien ve estas como vacías promesas de servidumbre sus palabras indican que no hay generosidad ni divinidad en su interlocutor y este pensamiento es el que llega con su rostro al espectador.
El tema en 300 para la sociedad actual también evoca al amor. Leonidas empieza como un ser que no imaginamos poder ser, pero al final. ¡Vaya profundidad en el final! Le ofrecen una recompensa por cada cosa por la que podría estar peleando, si lo hace por tierras, si lo hace por honor, si lo hace por su gente. El ejercito estaba allí por todo lo anterior, el como su general estaba allí por lo anterior. Pero no el, no pelea por eso, lo que lo tiene en el campo de batalla es su amor. Y esas son sus últimas palabras.
Finalmente siguiendo con las palabras, recibimos una traducción literal en la película Termopilae se vuelve The hot gates. Esto supongo generado por un Miller que al ver 300 Spartans en 61 descubre lo fuera de lugar que esta el dialogo en griego “Vuelve con tu escudo o sobre el” y que alguien pregunte que significa; para entonces tener una traducción a la lengua inglesa. Por eso no hay ningún dialogo simbólico de la obra de Herodoto en 300, aunque me lleva a pensar porque Carneia no es traducido entonces a meat o flesh. ¿Es sobre darle un misticismo aun mayor a la ceremonia? Me sirvo a recordar que Carneia no tiene similar en el inglés como lo tiene en español una lengua por mucho mas favorecida del griego.
Siguiendo es importante resaltar que lo que hace a 300 una película histórica y mítica al mismo tiempo es la forma en que es narrada, esta película es puesta frente a nosotros por medio de la voz de un magistral Wenham narrando a los soldados una noche antes de Platea la historia del bravo Leonidas y sus 300 hombres. Si Jerjes no era un gigante, bueno la película no dice que asi fuera, tu ves a través de los ojos de guerreros no presénciales, ves lo que las palabras de Dilios (Wenham) ponen tras sus ojos. Herodoto narra que Leonidas cayo entre la primera y segunda oleada del día último en Termopilae. Pero esta información pudo llegar mucho después de Platea, de allí que no haya error en contarlo como el último en ver todas las flechas, era un gran general entrenado bajo un codigo que lo llevo directamente a tomar esa decisión, friamente puede no darsele gloria alguna, cualquier espartano que se preciara de serlo hubiera tomado el mismo curso de acción. Pero para los griegos en Platea tenía que representar mas. Tenía que ser una figura que moviera a los atenienses con quienes los espartanos nunca llevaron una relación cordial y que inspirara a todos los otros pueblos a hacer cosas mas allá de lo ordinario, una figura que oprimiera su ego de tal manera que una pulsión brotara dentro de sus seres, tal es lo único que le daría a los griegos una victoria total, pero ahora para una sociedad que toma la vida menguada antes que la muerte gloriosa Leonidas y los 300 entran en nuestra mente como un anhelo subconsciente, uno que no podemos saciar. No nacimos para pelear, no fuimos enseñados a hacerlo en el juego, no fuimos entrenados para hacerlo. Y sin embargo algo dentro de nosotros guarda respeto. Y de nuevo de voz en voz clamamos la historia de Leonidas y esos bravos 300 espartanos que dieron su vida no solo por Esparta sino por nosotros, porque llegamos a desplazar asi a nuestros temores y ansias…solo que esta vez lo decimos a un amigo, para que vea la película que debe ver, y cada uno en la sala de seguro hará lo mismo. Impactado por el discurso final tan poco relacionado con el mundo actual, pero tan cercano a nuestra psique y a esos enemigos que cada quien tenga en la cabeza. Lo que diferencia todos estos siglos es que Dilios o cualquier otro storyteller griego aludía a una propaganda bélica, en nuestros días corremos la voz como verdaderos storytellers, a veces sin contar el final, a veces contando solo una escena no solo exagerada por el estudio (Bajo el pretexto de ser la mente de soldado tocada por la voz de Dilios) sino exagerada por nosotros mismos. Solo que esta vez es por publicidad. La pieza final entre los afiches de “Tonight we Dine in Hell” o “Prepare for Glory”
Jorge Gonzalez R
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